«No se oye nada; no se percibe agitación en los espíritus ni movimiento en las gentes. Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal; discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios; pero el más ajeno a la ciencia que preste alguna atención a los asuntos públicos observa este singular estado de España: dondequiera que se ponga el tacto, no se encuentra el pulso». (Francisco Silvela)
Menéndez-Pelayo, un sabio complejo, pero necesario
Recuperar a don Marcelino no consiste únicamente en rescatar una obra, una doctrina o un conjunto de ideas. Significa, sobre todo, recuperar la voluntad de reconocernos hijos de una tradición que ejerce un permanente mecenazgo sobre el presente, proporcionándonos los recursos intelectuales y morales con los que afrontar los desafíos de cada época.