Dostoievski, en su novela Los demonios, muestra a Semión Yegórovich Karmazínov como un escritor vanidoso, pretencioso y obsesionado con su notoriedad. En la tercera parte de la novela, Antón Lavréntievich, el narrador, se pregunta por qué esos “genios”, refiriéndose a los célebres escritores como Karmazínov, en la cúspide de su fama, se comportan como unos párvulos. Durante la lectura pública de su última obra, titulada Merci, Karmazínov adquiere la forma esperpéntica de un esnob engreído e insufrible.
La pusilanimidad ilustrada
En su ensayo Notes on Nationalism, Orwell afirmó que hace falta pertenecer a la intelectualidad para creer en posturas políticas tan estúpidas que ningún hombre común, por más ignorante que sea, se dejaría engañar por ellas. Orwell escribió esto para criticar la desconexión con la realidad que, a su juicio, mostraban muchos intelectuales de izquierda de su época, quienes defendían acríticamente ideas extremistas debido a sesgos ideológicos.
La trampa de la soberanía
Siendo yo mexicano, la realidad me obliga a ser honesto y dirigir una mirada particularmente crítica hacia mi propio país. Hace pocas semanas, más precisamente el 29 de abril, el Departamento de Justicia estadounidense hizo públicos los cargos y la solicitud de extradición en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos nexos con el narcotráfico, específicamente con la facción de «Los Chapitos”.