Cultura/Humanidades

El hombre-masa: tecnocracia y desarraigo

El hombre-masa: tecnocracia y desarraigo

“La variedad es la vida, la uniformidad es la muerte”, anunciaba Benjamin Constant. Antes de la llegada de la modernidad tardía y su sociedad líquida, magníficamente descrita y conceptualizada por Bauman, hubo de aparecer el hombre-masa. Las premoniciones de Ortega en La Rebelión de las masas, eran un primer esbozo de lo que el capitalismo y el comunismo, por diferentes caminos intentaban producir.

El teleologismo metafísico, ese corrosivo del presente.

Ese mundo por llegar, esa teleología política y metafísica, ese idealismo, es lo más peligroso que se ha inventado en toda la historia. Ya Benito Espinosa, en pleno siglo XVII, ejerció una crítica demoledora contra tan perniciosa metafísica. Pero como él mismo sabía, las ideas verdaderas, por la propia fuerza de su verdad, no se imponen. El error persiste.

España: posverdad y fundamentalismo

Y sólo eligiendo, por tanto, reflexionando, podemos advertir el significado de nuestras propias “opiniones mundanas”, y, eventualmente, rectificarlas. La Filosofía académica ejerce de ese modo la función de un Psicoanálisis lógico de la conciencia mundana, dentro de la consigna socrática del Conócete a ti mismo, cuando este sí mismo es algo más que un reducto

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