Cultura/Humanidades

Globalización positiva y globalización aureolar

Globalización positiva y globalización aureolar

La globalización aureolar es la globalización de los globalistas que sueñan con un sistema de gobernanza mundial: con una sola moneda, un solo ejército y una religión universal y, por si fuera poco, esto llevaría a cabo la unión de la Humanidad como si ésta pudiese llegar a ser una totalidad atributiva, esto es, una totalidad unida en sus partes de manera armónica y pacífica al ritmo de la Novena Sinfoníade Beethoven…

La dimension colectiva del Dasein

Lo que para el liberalismo es el individuo, para el marxismo es la clase social y para el neoliberalismo el “postindividuo”, es decir, el sujeto sobre el que pivota una teoría política, para la Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) lo es el Dasein. El Dasein es, según Heidegger, el ser humano entendido como “ser-ahí”, como único ente capaz de “preguntar por el ser” y que es a la vez ser-en-el-mundo, ser-en-el-tiempo y ser-con-los otros.

Pandemia: el globalismo saca pecho

Quien gane el relato de la pandemia ganará la crisis, porque la batalla de las ideas no va a librarse en el terreno del debate científico, ni sobre datos técnicos, ni tan siquiera en torno a asépticas cifras sobre contagiados, fallecidos, recuperados, etc. Quien sea capaz de crear una posverdad útil a las masas empobrecidas y aterrorizadas por la magnitud de la última catástrofe, seducirá mayoritariamente la voluntad de esas mismas masas que se autoperciben desprotegidas, huérfanas de un discurso tranquilizador y muy faltas de líneas de esperanza en el futuro, por muy débiles que sean sus rastros.

Roosevelt y la paz americana

En la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos y la Unión Soviética vencieron pero tras la misma mutuamente no se convencieron y el estallido de la Guerra Fría entre ambas superpotencias era inevitable. Pero algunos parece que no se enteraron de la complejidad y lo polémico del asunto y daban discursos pacifistas. Aunque advertimos que esa apariencia puede ser falaz. Veámoslo.

En busca de la política … y la emergencia del miedo

Cuando muere la política, la comunidad y la trascendencia, el horror vacui debe ser contenido con maniobras de distracción. Y, en nuestras sociedades posmodernas, la más eficaz es la preocupación constante por enfermedades y malestares. Al respecto, decía Theodor Adorno: “el terror del yo ante el abismo es desalojado gracias a la preocupación por algo que no pasa de ser un problema de artritis o de sinusitis”.

Sin Cheka no hay comunismo

El terror rojo es algo que nunca fue comprendido por el socialismo blando, es decir, la socialdemocracia. El socialdemócrata alemán y marxista «renegado» Karl Kautsky afirmaba que la revolución rusa era una tragedia que traería consigo la derrota del socialismo; y respecto al terror rojo y las consecuentes purgas que se estaban llevando a cabo el teórico alemán decía: «Fusilar: esto se ha convertido en el alfa y el omega de la capacidad administrativa de los comunistas»

El fundamentalismo democrático como ideología

En la actualidad de la nación española en crisis no se protesta ni se llevan a cabo organizaciones ni planes y programas en pos de la revolución sino a favor de la «democracia real». Los problemas de la democracia, «los déficits» de la misma, se solucionan, al parecer, con «más democracia». He aquí el síndrome del fundamentalismo democrático que funciona en nuestro tiempo a toda máquina y a la orden del día

Posmodernia a Eduardo Naranjo en su Exposición-Homenaje

Creatividad, fantasía, originalidad, imaginación, profundidad, dominio del espacio, de la luz, del color, conocimiento extenso del oficio, virtuosismo en la composición… Claves de bóveda sobre las cuales se asienta con imperturbable solidez la excelsa obra de Eduardo Naranjo. E ítems configuradores de un código que acrisolado con maestría, eleva la categoría pictórica al nivel de la genialidad.

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