- Camino de vuelta a Tenochtitlan
La toma de Tenochtitlan se planeó en Tlaxcala. La conquista iba a llevarse a cabo mediante una operación anfibia con 13 bergantines que resultaron ser fundamentales. Éstos serían construidos por Martín López, que hizo una nave capitana de unos 20 metros de eslora y 12 de una longitud de unos 17 metros.
Cortés fundó la villa de Segura de la Frontera, y desde allí organizó los ataques a Quecholac, Huaquechula, Itzocan, Tecamachalco, Zapotitlan, Izúcar y Chiautla. Otros poblados, como Huejotzingo y Cuetlaxtlan prefirieron unirse a Cortés, pero otros, como Tecamachalco y Acaptelahuacan casi fueron exterminados.
En noviembre de 1520 llegaron diferentes embarcaciones de la isla Fernandina comandadas por Pedro Barba, el cual traía una carta de Diego Velázquez a Narváez. Barba decidió unirse a Cortés, al igual que hizo una embarcación capitaneada por Rodrigo Morejón. El día de los santos inocentes, el 28 de diciembre, el ejército hispano-indio partió de Tlaxcala a Tenochtitlan por la ruta de Texcoco, llegando allí el día 31. En ese lugar fue donde se ensamblarían los bergantines.
Cortés y un contingente de tlaxcaltecas, unos 10.000 al mando de Chichimecatecla, avanzó hacia Texmelucan y hacia Tenochtitlan con el fin de bloquear la ciudad. Los pueblos de Huaxotla, Coatlichan, Chelco, Amecameca, Tlalmanalco, Ozumba y Mixquic se unieron a Cortés. Cuando las fuerzas del caudillo español llegaron a Tetzcuco, el tlatoani Coanácoch y buena parte de su pueblo huyó a Tenochtitlan y se reunieron con Cuauhtémoc. Pero Ixtlitxóchitl, el hermano del tlatoani, se alió con Cortés y sería nombrado señor de la ciudad y logró que parte de la población que huyó con su hermano volviese, y recibiendo varios delegados de localidades de la región comunicando su apoyo a los españoles. Los tlaxcaltecas quemaron el palacio de Nezahualpilli, donde se hallaban los códices texcocanos.
Tras ocho días en el poblado de Texcoco, Cortés avanzó con 15 jinetes, 200 infantes y 5.000 aliados indios y un número indeterminado de texcocanos a las órdenes de Ixtlitxóchitl hacia el sur, hacia Iztapalapa. Tras un pequeño revés Cortés y sus hombres se replegaron en Texcoco. Allí recibe delegados de Otumba que le ofrecen su apoyo.
Cortés envió a Gonzalo de Sandoval escoltado por fuerzas tlaxcaltecas a enviar correspondencia a Villa Rica de la Vera Cruz, y su regreso expulsó a la guarnición mexica de Chalco, donde la población dejó paso. Cortés y sus hombres alcanzaron los accesos a Tenochtitlan por el oeste y rodearon la laguna por el norte. Tras abatir a un ejército azteca, continuaron atacando Xaltocan, después pasaron por el poblado abandonado de Huatullan, y finalmente avanzaron por Tehayacas, Cuantitlán y Azcapotzalco sin encontrar resistencia. En Tlacopan, principal ciudad de los tepanecas, sí encontraron resistencia azteca. Los españoles incendiarían Tlacopán vengándose de los que murieron allí la Noche Triste.
Cortés no quería quedar encerrado en Tenochtitlan y se limitó a hostigar las cabeceras de las calzadas, al mismo tiempo que pedía parlamentar con enviados a Cuauhtémoc, a fin de que éste se rindiese. Pero fue inútil. El tlatoani mexica contraatacó en Chalco y Tlalmanalco, en el sur del sistema de lagos, con el propósito de ganar la zona y obstaculizar las comunicaciones de suministro de los sitiadores. Finalmente los españoles controlarían el oeste y el sur de la región de lagos.
En febrero de 1521 una embarcación procedente de Santo Domingo llegó a Villa Rica de la Vera Cruz. La embarcación trajo consigo pólvora, 60 caballos y 200 hombres. El 13 de abril Cortés partió con refuerzos desde Tetzcuco hacia Tepoztlán y Cuauhtlan, y el ataque final a Cuauhnáhuac. El 28 de abril fueron bendecidos y rociados con agua bendita los bergantines por fray Bartolomé de Olmedo, y al adentrarse en la laguna alzando las manos al cielo el sacerdote español entonó el Te Deum laudamus. Después combatieron en Xochimilco, donde sufrieron un pequeño revés y donde Cortés casi es prisionero al caer su caballo, pero sería salvado por Cristóbal de Olea, que quedaría herido, aunque sería asistido por Hernando de Lerma, que murió de una lanzada en la garganta, y también por un indio llamado Bautista. La batalla duró tres días y finalmente los hombres de Cuauhtémoc se replegaron en Tenochtitlan.
Posteriormente sería tomada sin dificultades Coyoacán, y al tomar Churubusco y controlar la retaguardia en Tláhuac y Mixquic y rodean el lago por el oeste hasta Tlacopan, lo cual hizo que el cerco a Tenochtitlan se completase.
- El sitio a Tenochtitlan
Así estaba compuesto el ejército de Cortés cuando empezó el sitio a la gran ciudad azteca:
En Tlacopan estaba Pedro de Alvarado, capitán de 150 infantes, con 30 caballos, 18 ballesteros y escopeteros, y 25.000 tlaxcaltecas al mando de Xicoténcatl.
En Coyoacán estaba Cristóbal de Olid con 175 soldados con 33 caballos, 20 ballesteros y escopeteros, 20.000 indígenas.
En Iztapalapa se situaba Gonzalo de Sandoval con 150 infantes, 24 caballos, 14 escopeteros y ballesteros, más 30.000 aliados de Huejotzingo y Cholula.
Cortes dirigía el asalto anfibio en el Lago de Texcoco. 4 bergantines cubrían a Alvarado, 6 a Olid y 2 a Sandoval. Cada bergantín cargaba con 25 españoles y una fusta, incluyendo capitán, veedor, 6 ballesteros y escopeteros. El bergantín más pequeño, llamado Busca Ruido, fue descartado por su endeblez y su tripulación se distribuyó en el resto de barcas.
A Cortés y sus hombres se sumó Ixtilxóchitl, que se había convertido en el cihuacóatl de Texcoco, liderando las tropas de su hermano, el señor de aquel poblado, que se había hecho cristiano y fue bautizado con el nombre de Don Hernando Cortés. Que la nobleza de Texcoco se sumase al bando español debió impactar en Tenochtitlan.
Los suministros de agua dulce que llegaban a Tenochtitlan desde Chapultepec fueron cortados. Y tampoco pudieron abastecerse de alimentos. Naturalmente la sed y el hambre hicieron estragos.
Los españoles creían que los mexicas habían sido vencidos y llevaron a cabo una excursión por la ciudad donde en una escaramuza Cortés fue capturado, pero enseguida fue rescatado por Cristóbal de Guzmán, al precio de ser éste capturado por los mexicas. Al retirarse otros españoles fueron capturados y sacrificados.
El asedio empezaría el 1 de junio de 1521. La ciudad sería finalmente tomada el 13 de agosto de 1521, día de San Hipólito. En total fueron 93 días de asedio. Pedro de Alvarado tomaría la plaza de Tlatelolco.
Cuauhtémoc intentó escapar con una piragua pero inmediatamente fue capturado por el capitán García Holguín. El último emperador azteca pidió a Cortés que lo sacrificase, pero éste, creyendo que lo que le pidió fue simplemente que lo matase (al señalar el cuchillo que llevaba el caudillo español en su cinturón), no le concedió tal deseo, ya que lo usaría para gobernar a los vencidos. Aunque sería torturado para que revelase el lugar donde se escondía el tesoro de Moctezuma. Finalmente sería ahorcado por orden de Cortés en 1525 en la expedición de Las Hibueras, por resultar sospechoso de traición. Años después, Cortés sería sancionado en España por consentir el martirio al ser denunciado por los seguidores de Diego Velázquez.
- La reconstrucción de Tenochtitlan y la construcción de Nueva España
Cortés tendrá que reconstruir la ciudad y reorganizar todo un Imperio, esto es, reestructurar la tierra conquistada. En sus Cartas de relación Cortés le escribía a Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico: «Yo he ganado para Vuestra Majestad un reino mayor que todo los que teníais». Por eso decimos que, a efectos prácticos, el Imperio de éste no era el Sacro Imperio Romano Germánico -que ni sacro, ni Imperio, ni romano y tal vez sí germánico-, sino el Imperio Español, que era el Imperio realmente existente al irse anexionando terrenos y, en tanto Imperio generador, edificando sobre los mismos; cosa que no hacía el Sacro Imperio Romano Germánico. (Véase https://posmodernia.com/carlos-i-emperador-de-espana-y-no-de-alemania/).
Cortés logró su victoria legal finalmente el 15 de octubre de 1522 con la Real Provisión de nombramiento de Hernán Cortés como gobernador y capitán general de la Nueva España. Ese mismo día Alonso de Estrada sería nombrado el tesorero real, Rodrigo de Albornoz el contador y Pedro Almíndez Chirino el veedor para ayudar a Cortés en su gobierno. El 12 de octubre de ese año Cortés quedaría absuelto de la acusación de rebeldía y traición que denunció Diego Velázquez con el apoyo de Andrés de Duero.
En 1529 sería enviado como virrey de la Nueva España Antonio de Mendoza. Cortés recibiría para sí el valle de Oaxaca, en calidad de marquesado, que contenía 28 pueblos y que era habitado por los mixtecas.
Nueva España sería el primer virreinato de las Indias. La civilización por fin se asentó en el continente americano. El México actual como nación política no procede del Imperio mexica, sino del Virreinato de la Nueva España. De hecho en México no se habla el náhuatl sino la lengua del Imperio: el español, pese a que le pese a la azquenazí sefardí lituana búlgura Claudia Sheinbaum.