En peligro la supervivencia del lobo Ibérico: hibridaciones en Castilla y León

En peligro la supervivencia del lobo Ibérico: hibridaciones en Castilla y León. Isidro Borrego

En peligro la supervivencia del lobo Ibérico: hibridaciones en Castilla y León.

Balance de la última década: causas, riesgos y conservación.

 

Preámbulo Lobero.

Mis dos primeros libros sobre la caza del lobo recogen cuarenta años de historias loberas que se desarrollan en diferentes puntos de la península ibérica y constituyen un tratado sobre la caza de este animal, mi propósito fue recoger todas las historias de lobos que había escuchado a mis mayores unidas a mis propias vivencias, como hacían los viejos libros de la venatoria europea que recogían ese mundo maravilloso de historias de nuestros campos, sobre la cultura pastoril y cinegética, en la continua pugna del ser humano por arrebatar a los lobos sus espacios naturales.

Como este artículo aborda el fenómeno de las hibridaciones entre lobos y perros, me gustaría comenzar rindiendo homenaje a mi amigo Pepe Madrazo Ambrosio, que me hizo una narración de un hecho que vivió su familia en una de sus fincas en la raya de Salamanca con Zamora, en torno a la década de los 50, del pasado siglo.

Reproduzco literalmente la historia que Pepe me contó:

“Pregúntale a mi hermano Paco o mi primo Manuel Marín.

Tuvimos una camada de mastín » el Sultán» con una loba en la dehesa “La Izcalina”, más o menos en el año 1957. Matamos la loba y a la camada, excepto dos machos. A uno lo criamos un tiempo en las casas, hasta que hartos de que nos matase y comiera muchas gallinas, se decidió atarlo con cadena. Adelgazó, se puso mustio y murió. Su hermano fue atado a los apriscos móviles (cañizas) y al poco enflaqueció y murió también.

Debió ser una loba sola, de Zamayón, posiblemente la última que quedaba, y la cubrió el mastín de las casas. Parió en un bosque de fresnos, bastante cerrado, y cercano a las casas. El encargado observó que el mastín iba a la «fresneda» cada día con un proceder raro e inusual.

Se subió a un fresno y aguardó al mastín, que llegó y le dió la pista para esperar las querencias de la loba. Así vio donde escondía a la camada. Esperó y cuando los lobeznos eran viables, aguardó con escopeta y mató a la loba.

De los cinco lobeznos, reservó dos y sacrificó a los otros tres. El resto ya lo sabes. Años antes teníamos ataques de lobos cada invierno, y en verano en “La Izcalina”, era frecuente oír aullidos de lobos por la noche.

Recuerdo de pequeño oírlos mientras rezábamos el rosario a la puerta de casa antes de cenar. En esa época no teníamos luz eléctrica allí y rezábamos delante de casa ya atardecido y en la penumbra de la tarde a veces oíamos a los lobos aullando. Años más tarde no quedó ninguno, hasta su regreso en 1995 más o menos”.

Sirva este pequeño relato de mi tierra, como introducción a este artículo donde abordo las hibridaciones de lobos y perros que venimos sufriendo en la última década en Castilla y León, que se corresponde con la expansión del lobo hacia el sur de la península. Asimismo, las lobas dispersantes o solitarias, al no encontrar machos en la época de celo, se aparean con perros de pastores o “asilvestrados” que andan por los montes.

Hace cuarenta años, cuando comencé mi andadura detrás de los lobos, los pastores y los cazadores de la zona donde se desarrolla el relato anterior, se referían al lobo como “el arte” y su astucia la denominaban “la maturranga”. Todas estas palabras de jerga lobera las he recogido en mis libros como un glosario de nuestros campos que debemos conservar. El misticismo que ha ejercido el lobo en mi tierra generaba fenómenos de “«alobamiento»” y la tradición pastoril había creado canciones y sortilegios a modo de conjuros, para romper el maleficio que suponía toparse con un “lobo andante” en el campo. De esta forma se protegía la ganadería, las casas de las artes mágicas y al paisano que hubiera visto a “la bestia”.

El libro titulado “El legado del lobo” de Francisco Grajera contiene un compendio de referencias recabado en museos etnográficos de Extremadura, donde se narran las hibridaciones de lobos en las Vegas altas del Guadiana, con innumerables fotografías de híbridos que fueron abatidos en aquellos años, tras asolar las ganaderías de aquellas dehesas.

Introducción

El fenómeno de la hibridación por introgresión entre lobos y perros no es frecuente a escala global. La literatura científica estima que este proceso no suele superar el 5 % de las poblaciones estudiadas y que se mantiene relativamente estable en distintas subespecies de lobo. Sin embargo, determinados factores ecológicos y humanos pueden favorecer el aumento de estos cruces, convirtiéndolos en un problema relevante para la conservación del lobo ibérico.

La hibridación está íntimamente ligada a la situación geográfica, a la densidad poblacional de lobos y a la presencia de perros asilvestrados o semidomésticos. En áreas donde las poblaciones de lobo son reducidas o fragmentadas, la escasez de parejas reproductoras puede favorecer el cruce con perros domésticos.

En Italia, por ejemplo, estudios genéticos recientes sobre Canis lupus italicus han detectado niveles elevados de introgresión genética canina, hasta el punto de que casi la mitad de los ejemplares analizados presentan algún grado de mezcla genética.

En la península ibérica, el lobo ibérico (Canis lupus signatus) también presenta episodios de hibridación significativos. Diversas investigaciones estiman que alrededor del 4 % de la población podría mostrar señales de introgresión genética. Algunos estudios recientes sugieren además que determinados intercambios genéticos antiguos entre perros y lobos pudieron tener un efecto adaptativo beneficioso para la supervivencia en paisajes humanizados.

Esta tasa de cruzamientos se considera habitual en toda Europa según los estudios de seguimientos de lobos mediante estudios genéticos que mantienen las tasas de cruzamientos antes descritas.

No obstante, la expansión actual de este fenómeno plantea importantes dudas sobre la conservación de la identidad genética del lobo ibérico.

Hibridaciones en las Merindades

La comarca de Las Merindades, en el norte de Burgos, ha sido la zona geográfica donde se han venido produciendo esta hibridaciones desde el año 2017, desde el pantano del Ebro estos ejemplares han colonizando el Parque Natural de Montes Obarenes-San Zadornil y el complejo kárstico de Ojo Guareña (Monumento Natural), continuando su expansión hacia el el Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón, y hacia otras comunidades colindantes, hacia el norte con las con la comunidad de Cantabria y la provincia de Vizcaya (País Vasco), al este con la Provincia de Álava (País Vasco).

En el año 2021 se pusieron en contacto conmigo ganaderos de caballos de la raza Hispano-bretón, para comentarme que en su zona venían sufriendo ataques de manadas mixtas de lobos y de híbridos de perro-lobo desde el año 2017, en las manadas prevalecía el fenotipo “alobado” pero con una variedad de pelajes que iba del negro al rojizo.

Desde esas fechas los ataques a las ganaderías de extensivo no han cesado y han ido en aumento. Investigando un poco más supe que dos perros asilvestrados en el año 2017 se unen a una loba, con la que se hibridan los años siguientes. Uno de los perros era de raza Pastor de Gorbea y el otro un Setter.

El primer avistamiento de este grupo se produce en Valdivieso y Condado y se van desplazando hacia Madrid de las Caderechas continuando hacia Barcina de los Montes, Frías y Cubillas, asumiendo como áreas de asentamiento y predaciones todo el Valle de Caderechas. Este fenómeno de expansión de híbridos se ha producido por toda la comarca de las Merindades y las comunidades limítrofes contiguas. Pues ejemplares introgresados han terminado por colonizar las áreas limítrofes de Cantabria y Vizcaya, en los últimos diez años.

Esta gravísima situación se produce al amparo de la Junta de Castilla y León, conocedora de los hechos, haciendo caso omiso al requerimiento de los ganaderos, ya que los daños a la ganadería venían derivados fundamentalmente de las manadas de híbridos. Tan solo se dieron algunas batidas antes de la inclusión del lobo en el LESPRE y se emitieron algunos permisos puntuales para erradicar algunos ejemplares.

Estos grupos de híbridos han roto la cadena trófica de estas comarcas, pues las manadas producen ingentes bajas en las poblaciones de corzo que en algunas zonas ha pasado a ser completamente inexistentes. La administración es cómplice esta situación y ha puesto en peligro la supervivencia del lobo ibérico.

Los gestores de fauna de la Junta de Castilla y León son conocedores del número de manadas que campean estas áreas y solicito que los permisos que se han concedido en la provincia de Ávila actualmente se hagan extensivos al norte de Burgos, con objeto de erradicar cuanto antes a los ejemplares hibridados de perro.

La primera camada de la loba y el Pastor de Gorbea, produce un ejemplar híbrido entre otros, del que tenemos noticias desde hace años, pues ha tenido varias hembras híbridas y se ha convertido en el líder de una de las manadas actuando como alfa, hasta la actualidad. En toda esta zona por dejación de la administración la población de lobos ibéricos es prácticamente inexistente pues el proceso de retrocruzamientos perpetuado durante años ha producido una introgresión que ha alterado de forma irreversible el genoma de los lobos de estos territorios.

Varias de las manadas están lideradas por híbridos que llevan ejerciendo el papel de alfas desde hace años. Contamos con cientos de fotografías y videos de toda el área, sirvan las fotografías que como muestra ilustran la situación que viene sucediendo durante la última década.

En la zona actualmente campean unas cinco manadas de híbridos, una de ellas con once ejemplares todas ellas con animales con claros signos de introgresión.

De izquierda a derecha, hembra de híbrido con el alfa hijo del cruce de la loba y el pastor de Gorbea del cruce fundacional. Esta foto es de hace ocho años, y mediante las cámaras de fototrampeo sabemos que ha tenido tres hembras hibridas durante estos años. La hembra muestra el fenotipo “alobado”. Esta hembra murió hace años.

 

14-4-2026.1:08 de la madrugada. El que va delante es el mismo hibrido que muestra la foto de más arriba, pero la hembra es diferente. Se diferencia por la mancha inguinal del costado. Seis años de diferencia entre una foto y otra para un ejemplar que lleva introgresando las camadas de la zona casi una década.

 

El mismo híbrido macho con la mancha inguinal con una hembra de lobo ibérico.

 

5-5-2026. Híbrido alfa (mancha inguinal), con la loba preñada y una híbrida hija de ambos.

 

Esta híbrida es hija de la pareja alfa, con un año de edad. La cabeza es claramente compatible con un Pastor alemán, fruto de la genética de perro.

 

El híbrido “alfa” recogiéndose de amanecida.

Hibridaciones en los montes Torozos:

Análoga situación se ha producido en la provincia de Valladolid por el cruzamiento de una loba y un mastín, algunos de estos híbridos han sido abatidos a lo largo de los últimos años y en la actualidad no tenemos noticias de ningún ejemplar en esa zona.

Los montes Torozos son una de las pocas ondulaciones que presentan los páramos al sur de la Tierra de Campos. Están situados en el noroeste de la provincia de Valladolid y suroeste de la provincia de Palencia, y ocupan 2000 km² aproximadamente.

Área de las hibridaciones de los Montes Torozos, en la provincia de Valladolid. (Se inicia en el año 2020-2021)

Lo realmente sorprendente es que las administraciones conocedoras de todas estas situaciones han considerado el fenómeno de la hibridación dentro de las medidas de la ultra protección del lobo, cuando estos ejemplares aberrantes no tienen nada que ver con un lobo y desde luego no aportan ningún beneficio a la conservación de los mismos.

Es curioso como la administración colonizada por funcionarios pro-animalistas y con comités de asesores y defensores de especies tan emblemáticas como el lobo ibérico, no sean capaces de tener un plan de control poblacional de estos híbridos, que propician la dilución de la genética del Canis lupus signatus.

Hibridaciones en el Sistema Central

Desde hace una década realizo un seguimiento de la expansión del lobo al sur de Castilla y León. En 2017 tuve conocimiento de un caso de hibridación en la Sierra de Madrid: una loba alumbró una camada fruto del cruce con un perro de pastores. De esa unión nacieron cuatro híbridos completamente negros que se dispersaron rápidamente hacia la provincia de Ávila.

Los híbridos son comunes tanto en las Parameras como en la Sierra de Gredos. Febrero 2026

Cruzamientos sucesivos han originado un grupo numeroso de híbridos de capa negra que, a través de las comarcas del Valle del Alberche y Tierra de Pinares junto con la colindante Sierra de la Paramera, han colonizado ambas vertientes de la Sierra de Gredos. He podido constatarlo mediante fotografías y vídeos facilitados por pastores, cazadores y otras personas que han documentado gráficamente los ataques al ganado y a la población de macho montés, en el Parque Regional de la Sierra de Gredos y cotos colindantes.

Tengo constancia de que en los últimos ocho años se han abatido 17 híbridos en el sur de la provincia de Ávila.

En el libro de Arturo González Gardalliaguet, titulado: “Historias de lobos en el corazón de la sierra de Gredos”, en la colaboración que hace el jefe del área natural de Ávila, Nicolás González, explica como encontraron un ejemplar de híbrido de lobo de capa melánica, muerto por causas naturales y tras los preceptivos análisis genéticos se pudo constatar la hibridación de lobo con perro.

La continua dispersión de los lobos hacia el sur peninsular favorece los cruzamientos con perros cuando las hembras en celo no encuentran congéneres. La domesticación ha alterado el ciclo reproductivo del perro, dificultando la sincronización entre ambas especies y favoreciendo encuentros fortuitos. El fenómeno de las lobas dispersantes, que a menudo atraviesan áreas con baja densidad de lobos, aumenta la probabilidad de fecundación por perros domésticos (C. L. Familiaris).

En varias publicaciones durante el año 2025 y el 2026 he denunciado las consecuencias que suponen para la conservación de nuestros lobos ibéricos estas hibridaciones. Toda la problemática la he desarrollado en varios artículos que se han publicado en diferentes medios.

 

Casos documentados recientes

Hembra de híbrido en el término de Junciana invierno 2024

  • Primavera de 2025, Guijo de Santa Bárbara (Cáceres):Vertiente sur de la Sierra de Gredos
    Una hembra híbrida negra y un macho signatus produjeron cinco crías: tres negras y dos fenotípicamente ibéricas.

El grupo de híbridos asentados en Extremadura ataca una vaca en las cumbres de Gredos.2025

  • Invierno de 2024, Junciana (Ávila): Pareja de hibridos entran en varios puestos a la montería de enero de 2024.

Pareja de híbridos en las inmediaciones del Barco de Ávila.

  • Invierno de 2025, norte de Gredos (Ávila): Una manada con nueve individuos negros, de talla superior a la habitual, campea por la reserva.
  • Sierra de las Parameras, Valle del Alberche y Tierra de Pinares (Ávila):  
    Avistados varios híbridos adicionales.

Hembra de híbrido en las Parameras de Ávila. 2025. Fotograma obtenido de un video donde se aprecia los efectos indeseables del cruzamiento como displasia, anomalías físicas y una oreja caída.

En la actualidad sabemos por diferentes fuentes que, en las diferentes comarcas de Ávila, incluidas ambas vertientes de la sierra de Gredos al menos 30 ejemplares híbridos, con diferentes manifestaciones de melanismo, siguen vivos.

Híbridos fotografiados en las Parameras Abulenses. 2026

 

De izquierda a derecha: 1.Ejemplar híbrido abatido en la provincia de Ávila, con patrón de capa melánica. El gen de la beta-defensina 3 canina (CBD103) que codifica el pelaje negro confiere mayor inmunidad frente a virus respiratorios como el moquillo, además de protección frente a infecciones bacterianas y fúngicas. 2.Ejemplar híbrido abatido en la provincia de Ávila, consecuencia de la hibridación actual, expresa la mutación del locus K del gen CBD103, con un patrón melánico predominantemente “café atigrado”. La distribución de estos pigmentos, crea patrones como manchas o rayas, que es lo que se aprecia en los costados de este ejemplar. La eumelanina, produce colores negros y marrones; su concentración determina la intensidad del color en cada animal. 3.Ejemplar híbrido atropellado por un coche en la provincia de Ávila, en la misma zona donde fueron abatidos los anteriores. Lo curioso de este ejemplar melánico es que el patrón de coloración viene marcado por la feomelanina, que produce rojos y amarillos, su proporción va a determinar el tono rojizo o dorado.

 

Para ampliar información consultar los artículos que he publicado anteriormente, donde argumento más extensamente toda esta problemática:

Artículo: “Híbridos actuales de lobo. La ciencia detrás del mito”: https://www.clubcaza.com/article/art/34496

Artículo: “El impacto negativo de la introgresión genética en Canis lupus signatus”:

https://posmodernia.com/el-impacto-negativo-de-la-introgresion-genetica-en-canis-lupus-signatus/

Artículo: “La degradación genética del lobo ibérico en Ávila ya es una realidad: lobos híbridos de 70 kilos en Gredos”.

https://www.club-caza.com/article/art/34940

 

El papel de la biología reproductiva

Lobos: estricta dependencia del fotoperiodo

Los lobos (Canis lupus) son animales estrictamente estacionales. Su ciclo reproductivo está regulado por el fotoperiodo, es decir, por la duración de las horas de luz.

La reducción de la luz solar durante el otoño y el invierno activa mecanismos neuroendocrinos que desencadenan el celo. En el hemisferio norte, las lobas suelen entrar en celo una sola vez al año, normalmente entre enero y febrero.

Este mecanismo evolutivo permite sincronizar el nacimiento de los cachorros con la primavera, momento en el que aumenta la disponibilidad de alimento y mejoran las condiciones ambientales para la supervivencia de las camadas.

Los machos también presentan una marcada estacionalidad reproductiva. Durante la época de celo aumenta el tamaño de los testículos y la producción hormonal, reduciéndose posteriormente fuera de la temporada reproductiva.

Los viejos alimañeros y las historias del mundo pastoril, se referían al estado de agresividad de los machos de lobo durante el celo, por los incrementos de testosterona como la época en la que se le “hinchan los cojones al lobo”. Tenemos mucha literatura al respecto que nos narra historias de agresión a los humanos por parte de lobos troquelados durante este periodo.

Perros domésticos: pérdida de la estacionalidad

Los perros domésticos (Canis lupus familiaris) han perdido en gran medida esta estricta dependencia del fotoperiodo debido a miles de años de domesticación, a la disponibilidad constante de alimento y a la convivencia con el ser humano.

La mayoría de las perras presentan ciclos estrales cada 6-8 meses, siendo habitual la aparición de dos celos anuales. Además, estos ciclos pueden producirse en cualquier época del año.

Aunque algunas perras que viven permanentemente en el exterior pueden mostrar cierta influencia estacional, esta resulta mucho menos marcada que en los lobos.

Los perros machos, por su parte, mantienen capacidad reproductiva durante todo el año, lo que incrementa las posibilidades de cruce cuando coinciden con una loba receptiva.

Asincronía reproductiva: una barrera natural imperfecta

La principal barrera biológica frente a la hibridación entre lobos y perros es la asincronía reproductiva.

Mientras las lobas únicamente entran en celo durante un corto periodo invernal, las perras pueden hacerlo en cualquier momento del año. Esta diferencia reduce considerablemente las posibilidades de reproducción cruzada.

Para que se produzca la hibridación, un perro macho debe coincidir espacial y temporalmente con una loba receptiva durante ese estrecho periodo reproductivo.

Sin embargo, esta barrera natural no es infalible. En zonas antropizadas, con elevada presencia humana y abundancia de perros sin control, aumentan las probabilidades de contacto.

Las lobas dispersantes o aquellas que no encuentran pareja reproductora dentro de su manada son especialmente vulnerables a este tipo de cruces.

Este fenómeno está relacionado con el denominado “efecto Allee”, según el cual las poblaciones reducidas sufren dificultades para encontrar pareja de la misma especie. En el caso del lobo, la disminución del número de individuos reproductores puede favorecer el apareamiento con perros.

Los tres casos de introgresion anteriormente descritos en las Merindades Burgalesas, la provincia de Valladolid y el Sistema central se han producido por cruzamiento entre loba y perro. Lo que ha quedado explicado anteriormente por la asincrónia reproductiva entre las diferentes subespecies y como siempre se cumple el mismo patrón de aportación genética del macho de perro a la loba dispersante, que no encuentra un macho para procrear.

Hibridación e introgresión genética

Los híbridos resultantes del cruce entre lobo y perro son fértiles. Esta característica permite la denominada introgresión genética, es decir, la incorporación progresiva de genes caninos dentro de la población de lobos.

La gravedad de este fenómeno radica en que los híbridos pueden reproducirse nuevamente con lobos puros, introduciendo rasgos genéticos domésticos en generaciones sucesivas.

Diversos estudios han documentado este proceso en distintos puntos de Europa.

En Italia, los porcentajes de introgresión detectados son especialmente elevados. En la península ibérica, aunque las cifras son menores, el fenómeno debería preocupar cada vez más a los investigadores y gestores de fauna.

Algunos trabajos científicos recientes apuntan a que antiguas introgresiones caninas pudieron favorecer adaptaciones del lobo ibérico a entornos humanizados. Sin embargo, la expansión actual de los cruces plantea un escenario distinto, con riesgos potenciales para la conservación de la subespecie.

Cambios fenotípicos y etológicos.

Los híbridos pueden presentar características morfológicas poco habituales en el lobo salvaje, como orejas caídas, coloraciones atípicas del pelaje o determinadas alteraciones estructurales.

También pueden aparecer problemas asociados a la domesticación, entre ellos ciertas displasias o anomalías físicas.

Desde el punto de vista conductual, los híbridos pueden mostrar comportamientos impredecibles.

Algunos mantienen pautas más próximas al perro doméstico, mientras que otros conservan una elevada desconfianza y agresividad propias del lobo.

Además, la supervivencia de las camadas híbridas suele ser menor que la de las camadas de lobos puros.

En los grupos de lobos, el macho participa activamente en la alimentación y protección de los cachorros. En cambio, los perros asilvestrados rara vez mantienen esa cooperación social, lo que reduce las posibilidades de supervivencia de la descendencia híbrida.

Impacto sobre la conservación del lobo ibérico

La hibridación representa actualmente uno de los desafíos más complejos para la conservación del lobo ibérico.

La principal preocupación es la pérdida progresiva de identidad genética. Si la introgresión aumenta de forma continuada, la singularidad genética de Canis lupus signatus podría diluirse con el paso de los retrocruzamientos mantenidos en el tiempo.

A ello se suma la fragmentación del hábitat, la presión humana, la mortalidad ilegal y la expansión de las manadas de híbridos en detrimento de lobos puros en determinadas poblaciones locales. Sin duda el desamparo que genera en la ganadería extensiva, por parte de unas leyes ultraproteccionsitas y carentes de sentido para los que padecen las predaciones, es uno de los aspectos que fundamentan un rechazo cada vez mayor hacia el lobo y los híbridos en el mundo rural.

“Según los datos de ataques y número de cabezas muertas por daños de lobo en 2024, que alcanza prácticamente las 6.000 cabezas de ganado muertas en solo un año, con un total de 5.985 cabezas muertas certificadas por ataques de lobo y 430 heridas. Se trata, nuevamente, de una cifra récord en Castilla y León.

Estos datos representan un incremento de prácticamente un 40 % de las cabezas de ganado muertas respecto a los datos de 2021, año en el que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) incorporó el lobo al Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). Este cambio supuso la imposibilidad de gestionar la especie por parte de las comunidades autónomas al norte del Duero, donde la Directiva Europea lo permitía. También imposibilitaba cualquier control poblacional por daños a la ganadería en toda la comunidad autónoma, incluido el sur del Duero donde, si bien la Directiva Hábitats no permitía la gestión al Ejecutivo autonómico, sí aceptaba controles excepciones de ejemplares, que el Gobierno de España eliminó en 2021.

Los 3.973 ataques registrados en 2024 suponen un incremento de un 47 % respecto de las cifras del año 2021.

El 50 % de las cabezas muertas se corresponden con ganado vacuno (2.963 reses), fundamentalmente en las provincias de Ávila, Segovia y Zamora, con 1.210, 657 y 415 cabezas muertas respectivamente. A continuación, el ganado ovino representa el 42 % de las cabezas muertas (2.523 reses), distribuidas fundamentalmente entre las provincias de Zamora, con 663 animales muertos; Salamanca, con 520 cabezas; y Burgos, con 499. El equino, con 295 animales muertos, sigue representando el 5 % de las bajas, distribuidos fundamentalmente por la cordillera Cantábrica, en las provincias de Burgos, León y Palencia, con 135, 61 y 48 animales muertos respectivamente. Por último, los daños sobre ganado caprino apenas suponen el 2 % del total, con 135 bajas.

Restos de una hembra de “Macho Montes” predada por los lobos en la Norte de Gredos. Invierno 2026

Por provincias, Ávila aglutina el 25 % de las cabezas muertas para todo Castilla y León, con 1.525 reses muertas y 37 heridas. A continuación, las provincias de Zamora, con 1.108 animales muertos, y Segovia, con 868 reses, representan el 19 % y 15 % respectivamente de las cabezas muertas.

Hay que destacar también la provincia de Burgos, que con 813 animales muertos representa el 14 % de los daños, y que ha multiplicado por 8 los daños respecto del año 2021, pasando de 85 reses muertas en 2021 a 813 en 2024.

El importe de las indemnizaciones abonadas por los daños de lobo en el año 2024 ha supuesto un total de 4,8 millones de euros, de los cuales, 3,8 millones se han correspondido con pagos compensatorios y 1 millón por responsabilidad patrimonial en ejecución de sentencias de daños”. (Comunicación de la Junta de C y L año 2024)

 

El impacto en las rentas del campo derivadas de la bajada del número de ungulados salvajes como corzos, machos monteses y otros, genera una bajada en las expectativas de ingresos de los propietarios de los terrenos. Esta disminución en las rentas cinegéticas es muy ostensible en las áreas loberas, sumado al aumento de la explosión de híbridos en las zonas ya mencionadas y que se encuentra sin cuantificar.

Tras la publicación del estudio Socioeconómico de la caza en España, publicado por la fundación Artemisan, hemos podido saber que:

“La caza genera en España anualmente 10.190 millones de euros de Producto Interior Bruto (PIB) y crea 45.652 empleos directos (el 80 % en el mundo rural, contribuyendo así a frenar la despoblación). Además, ayuda a mantener 199.000 puestos de trabajo. El 32,6 % de los cazadores indica vivir en un municipio de menos de 5.000 habitantes y, de ellos, el 81 % indica que la caza es un factor fundamental para vivir en dichos municipios, al mismo nivel que la vinculación familiar.

La caza contribuye a la recaudación de 1.200 millones de euros al año en retornos fiscales a través de impuestos como el IVA, el IRPF, el Impuesto de Sociedades, entre otros.

La caza contribuye al equilibrio de los entornos naturales donde se practica, a través del control de poblaciones de especies, pero, además, el sector cinegético invierte 320 millones de euros al año en conservación.

Tras la administración, los cazadores, gestores y propietarios son el colectivo que más invierte en gestión y conservación del medio ambiente, 289 millones de euros directamente en medidas de gestión directa, a lo que se suman 31 millones de euros que las federaciones y asociaciones invierten en programas de conservación del medio natural y de especies amenazadas.

El 58 % de los titulares de cotos y el 67 % de los organizadores de cacerías indican contar con especies protegidas emblemáticas en sus cotos”. (Fundación Artemisan. 2024)

El impacto que genera el lobo en el mundo rural tanto económicamente por daños a la ganadería y en las poblaciones de ungulados salvajes en los cotos de caza, propicia una situación de repulsa para la especie y una repercusión negativa en el abandono de las explotaciones ganaderas que son la base de fijación de la población en la España despoblada.

En áreas donde el número de lobos es reducido y la presencia de perros asilvestrados es elevada, el riesgo de hibridación aumenta considerablemente.

El fenómeno de la introgresión en el norte de la provincia de Burgos, la provincia de Ávila o la provincia de Valladolid reúnen algunas de las condiciones ecológicas que pueden favorecer este proceso: territorios humanizados, abundancia de perros rurales y la presión sobre las poblaciones de lobos.

Por este motivo, resulta fundamental intensificar el seguimiento genético de las poblaciones, controlar la presencia de perros asilvestrados y garantizar la conectividad entre manadas.

Sin olvidar erradicar a todos los animales híbridos lo antes posible, según las propuestas ya planteadas en mis artículos anteriores.

Conclusión

La hibridación entre lobos y perros constituye un fenómeno natural excepcional, pero intensificado actualmente por la acción humana y la falta de control sobre perros en el medio rural.

Aunque la asincronía reproductiva actúa como una barrera biológica importante, no siempre resulta suficiente en contextos de fragmentación poblacional y elevada presión antrópica.

La conservación del lobo ibérico no depende únicamente de mantener individuos vivos, sino también de preservar la identidad genética y ecológica de la especie.

Comprender los mecanismos de la introgresión genética y actuar sobre sus causas resulta esencial para garantizar el futuro de una de las especies más emblemáticas de la fauna ibérica.

Como hacía en mi anterior artículo, solicito a las administraciones se hagan eco de la gravísima situación que se genera en el campo español con estos cruzamientos que perjudican claramente a la conservación del lobo ibérico.      

Propongo una serie de medidas:

  1. Implementar un plan de extracción destinado a la erradicación de individuos híbridos, con el fin de preservar la pureza genética de Canis lupus signatus.
  2. Abatir los ejemplares con rasgos fenotípicos incompatibles con el estándar del lobo ibérico.
  3. Capturar mediante métodos selectivos, como el lazo sin muerte, a todos los ejemplares sospechosos de hibridación para su evaluación genética.
  4. Sin olvidar el papel de los cazadores en estas actuaciones, siempre dispuestos a participar en las tareas de control poblacional de plagas de animales salvajes y en prevención de enfermedades. La caza es y será en el gran aliado del mundo rural contribuyendo a la conservación del ámbito natural.

Agradecimientos

Mi agradecimiento nuevamente a las personas que me han facilitado los videos y fotografías de estos ejemplares híbridos, pues constituyen una fuente de información muy valiosa para la conservación de nuestros lobos ibéricos. Las imágenes están tomadas desde móviles o cámaras de foto-trampeo, de ahí que la calidad no sea la adecuada, aunque son evidencias de mucha ayuda para poder documentar gráficamente este artículo.


Bibliografía

  1. Potential Adaptive Introgression From Dogs in Iberian Grey Wolves (2025).
  2. Genetic Evidence for Multiple Events of Hybridization Between Wolves and Domestic Dogs in the Iberian Peninsula (2011).
  3. New Insights into the Genetic Composition and Phylogenetic Relationship of Wolves and Dogs in the Iberian Peninsula (2017).
  4. The Population Bottleneck of the Iberian Wolf Impacted Genetic Diversity but not Admixture with Domestic Dogs (2023).
  5. Hybridization Between Wolves and Dogs. Vilà & Wayne (1999).
  6. La introgresión de perros antiguos en el genoma del lobo ibérico puede haber facilitado la adaptación a paisajes dominados por los humanos. Diana Lobo et al. (2025).
  7. Evidencia genética de múltiples eventos de hibridación entre lobos y perros domésticos en la Península Ibérica. Raquel Godinho et al. (2011).
  8. ¿Por qué algunos lobos son negros? The Nature Conservancy. Christine Peterson.
  9. Origen del virus del moquillo canino: consolidando evidencia para comprender posibles zoonosis. Carolina Quintero-Gil et al.
  10. Los ataques de lobo en Castilla y León aumentan un 47% desde la inclusión de la especie en el LESPRE. Comunicación de la J. de C y L. 11 de marzo 2025
  11. Estudio del impacto económico y social de la caza. Fundación Artemisan 2024.
  12. Sobre el Lobo, Canis lupus, ibérico: 1. Dimorfismo sexual en cráneos. José Antonio Valverde 1974.
  13. Historias de lobos en el corazón de la sierra de Gredos. Arturo González Gadalliaguet. 2024. Cita sobre la hibridación de lobos y perros en Ávila. (p. 232)
  14. El legado del lobo. Francisco Grajera.2017

Otras publicaciones del autor sobre lobos:

  1. Política y lobos en la comarca de Sayago. Revista Caza y Safaris. Abril de 1989
  2. Ahora volverá la lacra de envenenar al lobo. La Gaceta de Salamanca. 27-9-2021.
  3. Libro: A solas con el lobo. Cuarenta años de historias loberas. 2021.
  4. Libro: A vueltas con los lobos. Continuación de cuarenta años de historias loberas. 2022.
  5. Que viene el lobo. Revista Trofeo. 27-6-2024.
  6. Ponencia para el Congreso Nacional del Lobo: Estatus de Canis lupus signatus*. Actualización de datos 2024*. Congreso de los Diputados. 14-1-2025.
  7. El impacto negativo de la introgresión genética en Canis lupus signatus: un problema para la conservación. Ámbito territorial: Comunidad de Madrid, Sur de Castilla y León, Extremadura. 2025
  8. Híbridos actuales de lobos, la ciencia detrás del mito. Introgresión en Canis lupus signatus en las Comunidades de Madrid, sur de Castilla y León, Extremadura. 2025
  9. Pedagogía lobera, desmontado bulos.2026
  10. Guía de campo para identificar el patrón de ataques a la ganadería del lobo y del meloncillo. 2026
  11. Aparición de un ejemplar dispersante de lobo en Andalucía: implicaciones ecológicas y de conservación.2026
  12. La degradación genética del lobo ibérico en Ávila ya es una realidad. 2026
  13. En peligro la supervivencia del lobo Ibérico, hibridaciones en Castilla y León. Balance de la última década: causas, riesgos y conservación. Mayo 2026

 

Después de hablar de lobos conviene invocar un sortilegio para librarnos del espíritu del lobo andante que también me sirve para mantener a los enemigos a raya.

“A Dios me encomiendo a mí, a todos los animales que tengo encomendados, me los guarde de perros y perras, de lobos de lobas, las bocas cerradas y ladrones las manos atadas, fía, fía, fía, en Dios y la Virgen María, Padre Nuestro y Ave María…”

 

Top