España, por una vez, podría ser algo más que comparsa, que ya sería una novedad histórica en Bruselas. Aunque desgraciadamente será complicado en nuestra situación que alguien siquiera nos mire, mientras en España sigan gobernado los del clan de los collares ningún país serio se permitirá ni acercarse. La realidad es que nuestro país tiene 213.000 millones de euros acumulados en IED en Iberoamérica, alrededor del 15% del total de la UE, más de 600 filiales operando en la región y una capacidad institucional que le permite hablar con gobiernos de todo signo, desde Lula hasta Milei, sin necesidad de traducir cada frase a la jerga de los tecnócratas.