Artículos de este autor: Alberto Buela

Americanos ¿y qué?. Alberto Buela

Americanos ¿y qué?

Americanos ¿y qué?

Nosotros somos el genuino pueblo original de América que se plasmó durante quinientos años en las figuras típicas del gaucho, el charro, el montubio, el huaso, el llanero, el borinqueño, el ladino, el cholo, el guajiro, etc. Somos el máximo ejemplo del interculturalismo pues viven en nosotros varias culturas que se plasmaron en una ecúmene: la iberoamericana.

América como lo hóspito. Alberto Buela

América como lo hóspito

“El Nuevo Mundo es nuestra patria y su historia la nuestra, y por ella es que debemos examinar nuestra situación presente para determinar por ella nuestra índole”, así comenzaba el pensador peruano Juan Pablo Viscardo (1725-1798) su Carta a los españoles americanos. Además de ser el manifiesto continental de la revolución emancipadora es el primer americano que se pregunta filosóficamente por nuestra identidad.

El extrañamiento americano por el nombre. Alberto Buela

El extrañamiento americano por el nombre

Intentaremos en la presente meditación “ir a la búsqueda” de la expresión más cabal, que manifieste en forma más fiel nuestro particular modo de ser en el mundo. No pretendemos sustancializar el término, como lo han hecho ya los massmedia con “latinoamérica”, sino simplemente trabajar con la noción de búsqueda.

Metapolítica. Alberto Buela

Metapolítica

Hace años que venimos junto con el sociólogo italiano Carlo Gambescia, autor de un magnífico trabajo: Metapolítica. L´altro sgurado sul potere, Piombino, Ed. il Foglio, 2009 batallando por darle un tratamiento académico a la metapolítica. Y así liberar la disciplina de los fantasiosos y fanáticos creadores de mitos inconducentes.

Con Filippo Romeo en "Vita de Italia". Alberto Buela

Con Filippo Romeo en “Vita de Italia”

Este “momento populista” nos está mostrando el sometimiento más grande, agudo y grave de los pueblos a un proyecto de “república mundial” bajo la égida de un totalitarismo democrático.
Acá no hay rescate cultural que valga ni que se pueda hacer. Entramos en un silencio amordazado por Youtube y Facebook del que no se salva ninguno de los que queremos luchar contra el proyecto mundialista de globalización.

Reseña de “El poder que frena". Alberto Buela

Reseña de “El poder que frena”

Me llegó un poco tarde este pequeño libro del filósofo veneciano pues el jurista Luis María Bandieri me lo prometió hace como cinco años pero se lo regaló a otro, quien a su vez prometió alcanzármelo pero se olvidó.

El soberano es la comunidad y no el Estado. Alberto Buela

El soberano es la comunidad y no el Estado

El Estado moderno que nació dentro del marco de la economía liberal capitalista se sometió a la ley ciega de la oferta y la demanda como criterio de justicia, pero sus contradicciones y las demandas de los pueblos, sobre todo a partir de la mitad del siglo XIX, produjo un cambio que se dio a partir de la tercera década del siglo XX. Surgió así el Estado de bienestar donde el Estado adquirió mayor poder para poder cumplir la función de regular la economía. Este período duró hasta los años 80, a partir de los cuales el Estado se transformó en elefantiásico multiplicando sus empleados y abarcando ámbitos que no le correspondían.

Ilustración y progresismo

En realidad el progresismo no es una ideología sino mas bien una creencia, porque como gustaba decir Ortega y Gasset las ideas se tienen y las creencias nos sostienen, pues en las creencias “se está”. Y los progresistas “están creídos” que el hombre, el mundo y sus problemas van en la dirección que ellos van. De ahí, que cualquier contradictor a sus creencias es tomado por “un enemigo”. Es que el progresista al ser un creyente no acepta aprehender, y la única enseñanza que acepta, porque su imposición se le torna incuestionable, es la pedagogía de la catástrofe.

Algunos rasgos del mundo postpandemia

Hoy no existe prácticamente ningún gobierno en Occidente que gobierne para las mayorías. Hoy se gobierna para las minorías. Ej.: en Bolivia en favor de las minorías indígenas en lugar de la mayoría del pueblo criollo. En Brasil, como ocurrió con Menem en Argentina, para los empresarios y financistas. En España y Francia para la minoría de inmigrantes musulmanes en lugar de los gallegos y franchutes. Y así podemos seguir con los ejemplos.

Y… el mundo era bello

El futuro como “un mundo feliz” se borró de un plumazo para llenarlo con las conjeturas de los malos filósofos: vamos a un nuevo comunismo, vamos hacia una sociedad de más control, vamos a un mejor capitalismo, etc. Nosotros no sabemos ni podemos saber hacia dónde vamos, porque aquello que quedó encerrado en la caja de Pandora fue la elpis, que debemos traducir por prognosis o prospectiva.

No subestimar el orden de las magnitudes

La metapolítica es una pluridisciplina que estudia las grandes categorías que condicionan la acción política –homogeneización, pensamiento único, decrecimiento, derechos de los pueblos, etc.- pero que tiene por objetivo no solo la crítica de la cultura sino, más bien, el reemplazo de los gobernantes y mantenedores de la presente situación política.

Estos “gallegos” no son españoles

Luis Martínez se apresuró a traducir el libro de Badiou Sopa de Wuhan el 20 de marzo de 2020, donde este falso filósofo -presentado como discípulo del marxista Althuser- afirma entre otras boludeces: “La rivalidad de los imperialismos antiguos (Europa y Estados Unidos) y nuevos (China, Japón…) prohíbe todo proceso de un Estado capitalista mundial”. La misma pelotudez que afirmó Kant hace doscientos años y que repitió todo el Iluminismo y la Ilustración. Y que hoy sostienen los globalistas de toda laya.

Coronavirus y el arte de la paciencia

El saber manejar la espera es el núcleo del arte de la paciencia. Esta noción está vinculada con la de tiempo y, específicamente, con el futuro. La espera implica una apertura, se está abierto a la posibilidad de “algo o alguien”. De ahí quien, como afirma el filósofo danés Kierkeggard: “Aquel que niega la espera cae en la desesperación”. El adagio, el que espera desespera (en el sentido de aquel que no la sabe llevar o se impacienta en la espera) va también en tal sentido.

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