Filosofía

Soledad y miedo: la muerte espiritual y comunitaria

Soledad y miedo: la muerte espiritual y comunitaria

La caracterización de la sociedad de masas, tal y como proponía Gustave Le Bon, como un fenómeno anulador de la conciencia, violento e inestable, es hoy en día insuficiente. La aparición del individualismo propio de la sociedad de masas, sólo pudo producirse tras poderosos cambios sociales, ideológicos, psicológicos y relacionales.

Adiós, Libertad

Las concepciones individualistas o subjetivistas de la libertad, a mi juicio, son otra de las víctimas de la pandemia del Covid-19. Esta terrible pandemia mundial que está dejándonos a todos en jaque. Y es que podemos decir que las situaciones tan tremendas que estamos viviendo han evidenciado que en cuanto personas somos seres sociales, determinados por las otras personas y por las instituciones y ceremonias que nos han formado.

La dimension colectiva del Dasein

Lo que para el liberalismo es el individuo, para el marxismo es la clase social y para el neoliberalismo el “postindividuo”, es decir, el sujeto sobre el que pivota una teoría política, para la Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) lo es el Dasein. El Dasein es, según Heidegger, el ser humano entendido como “ser-ahí”, como único ente capaz de “preguntar por el ser” y que es a la vez ser-en-el-mundo, ser-en-el-tiempo y ser-con-los otros.

En busca de la política … y la emergencia del miedo

Cuando muere la política, la comunidad y la trascendencia, el horror vacui debe ser contenido con maniobras de distracción. Y, en nuestras sociedades posmodernas, la más eficaz es la preocupación constante por enfermedades y malestares. Al respecto, decía Theodor Adorno: “el terror del yo ante el abismo es desalojado gracias a la preocupación por algo que no pasa de ser un problema de artritis o de sinusitis”.

El fundamentalismo democrático como ideología

En la actualidad de la nación española en crisis no se protesta ni se llevan a cabo organizaciones ni planes y programas en pos de la revolución sino a favor de la «democracia real». Los problemas de la democracia, «los déficits» de la misma, se solucionan, al parecer, con «más democracia». He aquí el síndrome del fundamentalismo democrático que funciona en nuestro tiempo a toda máquina y a la orden del día

Crítica de Fracasología, De María Elvira Roca Barea

Se trata de un libro necesario, muy necesario. De los que deberían salir a montones (aunque algunas importantes figuras hay en ello hace ya unos años). Un libro que no es de historia ni lo necesita porque es un libro de combate. Para ello, dado que su temática es lo que Roca Barea denomina fracasología -aunque, como indica, no es un término que ella inventara-, esto es, el abandono por no decir traición que muchos elementos de las élites intelectuales y políticas -no todas, claro- ejercieron a partir del cambio de dinastía en España, va a recorrer en casi quinientas páginas la historia de España desde mediados del siglo XVII a nuestros días.

La felicidad, el opio del rebaño satisfecho

… la felicidad es hoy uno de los valores éticos, morales y políticos más en boga. Y económicos, pues se cuentan por millones las ventas en libros de autoayuda y por miles las charlas y vídeos de coaching. Pero sí, es un valor, y no sólo un sentimiento como también se suele considerar. Me siento feliz, proclaman miles de sujetos en tantas lenguas distintas todos los días. Y cuando dicen esto, ¿qué están queriendo decir? ¿Saben lo que dicen?

Posmodernidad trágica y discurso histórico

Al menos como hipótesis, podemos decir que la posmodernidad no es una mera moda intelectual, aunque haya estado de “moda”. En realidad, es un proceso. Un camino que se abre a finales del siglo XX y que nos ha llevado hasta hoy a negar, o al menos a cuestionar, los mitos, los dogmas que estructuraron el imaginario del mundo actual. Y ese camino ha sido hecho por los propios hijos de la modernidad occidental: la metafísica racionalista, la ciencia, la civilización urbana, la democracia, el sentido de la Historia, etc

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