Filosofía

Adiós, Libertad

Las concepciones individualistas o subjetivistas de la libertad, a mi juicio, son otra de las víctimas de la pandemia del Covid-19. Esta terrible pandemia mundial que está dejándonos a todos en jaque. Y es que podemos decir que las situaciones tan tremendas que estamos viviendo han evidenciado que en cuanto personas somos seres sociales, determinados por las otras personas y por las instituciones y ceremonias que nos han formado.

La dimension colectiva del Dasein

Lo que para el liberalismo es el individuo, para el marxismo es la clase social y para el neoliberalismo el “postindividuo”, es decir, el sujeto sobre el que pivota una teoría política, para la Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) lo es el Dasein. El Dasein es, según Heidegger, el ser humano entendido como “ser-ahí”, como único ente capaz de “preguntar por el ser” y que es a la vez ser-en-el-mundo, ser-en-el-tiempo y ser-con-los otros.

En busca de la política … y la emergencia del miedo

Cuando muere la política, la comunidad y la trascendencia, el horror vacui debe ser contenido con maniobras de distracción. Y, en nuestras sociedades posmodernas, la más eficaz es la preocupación constante por enfermedades y malestares. Al respecto, decía Theodor Adorno: “el terror del yo ante el abismo es desalojado gracias a la preocupación por algo que no pasa de ser un problema de artritis o de sinusitis”.

El fundamentalismo democrático como ideología

En la actualidad de la nación española en crisis no se protesta ni se llevan a cabo organizaciones ni planes y programas en pos de la revolución sino a favor de la «democracia real». Los problemas de la democracia, «los déficits» de la misma, se solucionan, al parecer, con «más democracia». He aquí el síndrome del fundamentalismo democrático que funciona en nuestro tiempo a toda máquina y a la orden del día

Crítica de Fracasología, De María Elvira Roca Barea

Se trata de un libro necesario, muy necesario. De los que deberían salir a montones (aunque algunas importantes figuras hay en ello hace ya unos años). Un libro que no es de historia ni lo necesita porque es un libro de combate. Para ello, dado que su temática es lo que Roca Barea denomina fracasología -aunque, como indica, no es un término que ella inventara-, esto es, el abandono por no decir traición que muchos elementos de las élites intelectuales y políticas -no todas, claro- ejercieron a partir del cambio de dinastía en España, va a recorrer en casi quinientas páginas la historia de España desde mediados del siglo XVII a nuestros días.

La felicidad, el opio del rebaño satisfecho

… la felicidad es hoy uno de los valores éticos, morales y políticos más en boga. Y económicos, pues se cuentan por millones las ventas en libros de autoayuda y por miles las charlas y vídeos de coaching. Pero sí, es un valor, y no sólo un sentimiento como también se suele considerar. Me siento feliz, proclaman miles de sujetos en tantas lenguas distintas todos los días. Y cuando dicen esto, ¿qué están queriendo decir? ¿Saben lo que dicen?

Posmodernidad trágica y discurso histórico

Al menos como hipótesis, podemos decir que la posmodernidad no es una mera moda intelectual, aunque haya estado de “moda”. En realidad, es un proceso. Un camino que se abre a finales del siglo XX y que nos ha llevado hasta hoy a negar, o al menos a cuestionar, los mitos, los dogmas que estructuraron el imaginario del mundo actual. Y ese camino ha sido hecho por los propios hijos de la modernidad occidental: la metafísica racionalista, la ciencia, la civilización urbana, la democracia, el sentido de la Historia, etc

Metapolítica del hispanismo

El término Metapolítica es antiguo: empezó a ser utilizado en el siglo XVIII para referirse a la filosofía política, como análogo a la Metafísica respecto a la física o a las ciencias naturales en general. Desde finales del siglo XX diversos autores, como Gustavo Bueno, Alberto Buela, Alain de Benoist o Sergio Panuccio, han vuelto

Las purgas en la Unión Soviética

Las purgas fueron algo muy recurrente en la Unión Soviética: ya fuese contra los enemigos del régimen o ya fuese en el interior del mismo Partido. Como le escribía Ferdinand Lasalle a Marx el 24 de junio de 1852, que Lenin cita en la carátula de su ¿Qué hacer? de 1902, «La lucha partidaria da al partido fuerza y vitalidad; la prueba más grande de la debilidad de un partido es el amorfismo y la ausencia de fronteras netamente delimitadas; el partido se fortalece depurándose»

La gran oportunidad de Jorge Bergoglio

Con toda certeza, la Iglesia Católica conoció épocas más brillantes que el momento presente; periodos históricos durante los cuales el mundo presenció la expansión fulgurante de la fe en el Dios Uno y Trino. Necesariamente -pues las religiones en sentido propio jamás pueden reducirse al estrecho ámbito privado o familiar- los cristianos construyeron sociedades nuevas

Naturalezas agotadas

A vueltas con la evidencia de siempre, señalada por el filósofo (concretamente Nietzsche) hace siglo y medio: “Las naturalezas agotadas necesitan continuos estímulos para sobrevivir”. Es el mal del pensamiento contemporáneo en estas latitudes y longitudes de la civilización humana: no hay, sensu estricto, pensamiento.

La dialéctica del amo y el esclavo

Un hecho que no deja de ser llamativo es que en los escritos de Marx y Engels no hay referencias directas o explícitas a la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. El análisis más próximo que hace Marx del asunto está en la teoría de la alienación de los manuscritos parisinos de 1844, en donde el hombre alienado, como el esclavo (aunque aquí se habla de «esclavitud indirecta», es decir, el proletario), vive en lo otro o para el otro (el amo, es decir, el burgués); aunque esta relación ni es eterna ni es natural sino histórica, y como tal ha de resolverse -según Marx- en la emancipación del proletariado que trae consigo la emancipación de la humanidad en general.

Pedagogía de la Hispanidad

Hispanidad es un término del español clásico, que a principios del siglo XX había ya caído en desuso. Pero en 1926 el sacerdote español Zacarías de Vizcarra propuso, en un artículo que publicó en Buenos Aires, que “Hispanidad” debiera sustituir a “Raza” en las celebraciones del doce de octubre. La celebración del doce de octubre como Fiesta de la Raza Española había sido propuesta en 1913 por Faustino Rodríguez-San Pedro desde la organización Unión Ibero-Americana, y en 1918 alcanzó en España el rango de fiesta nacional con esa denominación. Denominación ampliamente utilizada de hecho en distintas repúblicas americanas que habían reconocido también el 12 de octubre como fiesta nacional, sin nombre alguno o bajo otros rótulos.

El mito tenebroso de la Cultura

La Idea de «Cultura», con mayúsculas -esto es, como Idea-clave, Idea-fuerza, Idea- cúpula- la inventaron los alemanes con la peculiaridad metafísica que les caracteriza. Fue una Idea que se incubó en las universidades de los políticamente desunidos Estados alemanes -y que ganaría prestigio tras la unificación política de la nación canónica alemana- por profesores como Herder, Fichte, Dilthey, Windelband, Rickert, Ostwaldt, Frobenius, Spengler, Cassirer y por supuesto, como el que más, Hegel, para el cual la Cultura es el momento inmanente del Absoluto «y expresa su valor infinito»

Dialéctica de clases y dialéctica de Estados

El materialismo filosófico rechaza la Idea de Humanidad, tal y como fue interpretada por el comunismo internacional («el Género Humano es la Internacional», se canta en el himno de la Internacional) y tal y como es interpretada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y postula que la llamada Humanidad no es el sujeto de la historia, sino son más bien las diferentes sociedades políticas distribuidas por el planeta en desigual crecimiento y desarrollo y en continua disputa por recursos y materias primas las que llevan a cabo el desarrollo histórico.

El mito de la revolución mundial

La revolución mundial suponía la revolución en los países americanos y en los europeos y sus colonias, pues la emancipación de éstas sólo sería posible a través de las revoluciones proletarias en las metrópolis. De modo que la ideología de la revolución mundial se presentaba como la oposición al imperialismo; y para más señas contra el imperialismo depredador, fundamentalmente el británico, es decir, la primera potencia industrial, militar y capitalista: y por entonces no había mayor enemigo para el internacionalismo proletario. Asimismo, los socialdemócratas rusos pensaban que al romperse el eslabón más débil de la cadena imperialista (el Imperio Ruso) la revolución se pondría en marcha en la metrópolis de los diferentes Imperios, es decir, de los Imperios capitalistas avanzados (que venían siendo un ejemplo de lo que en la terminología del materialismo filosófico denominamos imperialismo depredador).

La Idea filosófica de Imperio

La Idea filosófica de Imperio es diametralmente opuesta a la Idea apolítica de Género Humano, como se plantea desde el anarquismo (o incluso desde el comunismo tal y como se canta en el ya citado himno de la Internacional al referirse a la misma como el Género Humano). La esencia del Imperio rebasa el Estado y su justificación efectúa un regressus a formulaciones metapolíticas (sean filosóficas, teológicas o incluso biológicas, como era la raza aria en la Alemania nazi).

¿Marxismo o Marxismo-Leninismo?

Porque el marxismo sin el leninismo no sería materialismo, sino puro idealismo o puro voluntarismo. Vendría a ser algo así como una ONG; o una mitología tenebrosa; o simplemente una buena voluntad ingenua altermundista; o un sueño dogmático; o, si se prefiere, un flatus vocis o papel mojado, la edificación de castillos en el aire: una utopía o un pensamiento infantil (Pensamiento Alicia).

La confusión totalitaria

El totalitarismo es un fenómeno político de primera magnitud que recorre las devastadoras y terroríficas décadas centrales del siglo XX, un siglo convulso y violento como pocos en la historia. Es por ello que creemos adecuado realizar un pequeño análisis sobre este fenómeno, que consideramos importante para entender todavía nuestro presente histórico.

La confusion totalitaria 2

No hay totalitarismos sin un líder totalitario, dice Arendt. Y es que el totalitarismo, tal y como lo analiza la filósofa, es un fenómeno complejísimo en el que tienen lugar muchos elementos: las masas, disolución de las clases existentes, atomización, dominio, terror, ideologías… Sin embargo «nada resulta más característico de los movimientos totalitarios en general y de la calidad de la fama de sus dirigentes en particular como la sorprendente celeridad con la que son olvidados y la sorprendente facilidad con que pueden ser reemplazados»

Ciorán o el Deseo de la Verdad

Emil Cioran nació en Rumania el 8 de abril de 1911, en el pueblo de Rasinari, en la Transilvania de la monarquía austrohúngara. Su padre, Emilian, fue un pope miembro prominente de la comunidad ortodoxa de Rasinari y su madre, Elvirei, era originaria de Venetia de Jos. En su obra y sus entrevistas, Cioran reconoce que su infancia fue feliz, corriendo y jugando en lo que él denominó un paraíso, rodeado de la paz sublime de los Cárpatos. A pesar de una niñez mágica, el mismo Cioran reconoce que, desde entonces, su personalidad estaría marcada por la tristeza y la melancolía: En efecto soy unzufrieden (depresivo, descontento), pero siempre lo he sido, y éste es un mal del que siempre hemos padecido en nuestra familia, atormentada, ansiosa.

La libertad en el Estado Mundial

Jünger reflexionó incesantemente sobre la libertad, en particular sobre la libertad personal. Lo hizo al mismo tiempo que expresaba su convicción de que la humanidad caminaba hacia formas de organización colectiva cada vez más férreas y hasta asfixiantes. Esas formas de organización, vistas desde la perspectiva jüngeriana, revestían en los años 30 los colores del mundo del Trabajador y en los años 50 se manifestaron cada vez más como Estado Mundial, que en realidad son dos fases distintas del mismo proceso.

Ernst Jünger contra la ilustración

Por razones de comodidad didáctica viene hablándose de “Ilustración” o “Siglo de las Luces”, dándose a entender una unidad que, si es tal, habría que precisar con mayor afinamiento. Si bien el espíritu ilustrado es uno, la Ilustración no tiene una filosofía, sino que se expresó a través de muy diversas (y hasta contrarias) filosofías.

No es independentismo (estúpidos) … es nihilismo

No era mi intención levantar la pluma (metafóricamente hablando), pero me toca abajar las manos al teclado (literalmente hablando). Me había propuesto sólo tocar temas de reflexión sobre cuestiones de fondo, pausadas y sin dejarme arremolinar por los acontecimientos. Pero la historia muchas veces te sobrepasa con una avalancha de acaecimientos; y si no quieres verte superado debes plantarte como una estaca, mejor dicho como un roble, y reflexionar sobre lo que hace temblar un suelo que muchos creían firme y fácil de domeñar.

Hacia una élite global

En ausencia, de momento, de la aparición de un líder global real, podemos preguntarnos: ¿vamos hacia la creación un Estado y Gobierno mundiales, hacia una sociedad mundial sin Estado o hacia la configuración de una aristocracia o élite global? Quizás, empíricamente hablando, la respuesta adecuada sea ésta última. Autores como Paul Krugman nos hablan del “hombre de Davos”, en referencia a una nueva casta global capaz de diseñar el futuro de las naciones sobre la base de decisiones estratégicas tomadas en foros reducidos y no traslúcidos.

La crisis de fin-de-siècle y el fracaso del individualismo (2ª Parte)

Como hemos visto, el siglo XX se inaugura con una serie de drásticos y dramáticos cambios que ya desde hacía tiempo habían comenzado a manifestarse. Lo universal ya no existe, la comunidad se ha roto, todo lo que antes era considerado como seguro, permanente, ha entrado en crisis, una crisis que el arte, prima facie, manifiesta pero que no tiene la capacidad de superar

Utopía e historia, una peligrosa tensión de nuestro presente

Cuando hablamos de utopía hablamos de muchas cosas. Podemos establecer múltiples características del pensamiento y la literatura utópica que iremos indicando a continuación, pues, como en anteriores colaboraciones, tampoco en esta ocasión tenemos tanto la intención de dirigir la lectura del lector –valga la redundancia– como de darle o exponerle una serie de indicaciones y argumentos para que él mismo sea capaz de integrarlos en sus ortogramas, para que los digiera y emplee, según su criterio, con el mejor provecho.

La identidad europea

Desde que se sentaron las bases de la Unión Europea se ha venido hablando, casi obsesivamente, de la “construcción de Europa”, y desde los nuevos tratados cooperativos, de la “integración de Europa” y de la “ampliación de Europa”, pero rara vez oímos la expresión “pensar Europa”, por adoptar la fórmula utilizada por Edgar Morin en su famoso libro (Penser l´Europe): «fue necesaria la muerte de Europa en los tiempos modernos para que hubiera un primer deseo de nacimiento europeo».

¿Qué es la corrupción?

La “corrupción” llena las páginas de los periódicos, un día sí y otro también. En los sondeos del Centro de Investigaciones Sociológicas, la corrupción, junto con el paro, ocupa los primeros puestos en cuanto a las preocupaciones principales de los españoles. Sin embargo parece como si el tema de la corrupción se abordara de una manera harto simplista. Normalmente el tema se trata en prensa bajo la forma exclusiva de la malversación de fondos públicos.

¿Ciudadanos o átomos?: el comunitarismo contra el individualismo

El “comunitarismo”, además de su loable crítica del liberalismo, oponiendo el “bien común” al “interés individual” desde una reinterpretación de la virtud aristotélica., tiene también –según sus detractores– una visión angelical del “multiculturalismo” que implica una concepción deseable de la sociedad como un conjunto de “comunidades” o de “minorías visibles” yuxtapuestas, cada una viviendo según sus valores y sus propias normas, en nombre de una concepción de la tolerancia fundada sobre el relativismo cultural más radical.

El hombre-masa: tecnocracia y desarraigo

“La variedad es la vida, la uniformidad es la muerte”, anunciaba Benjamin Constant. Antes de la llegada de la modernidad tardía y su sociedad líquida, magníficamente descrita y conceptualizada por Bauman, hubo de aparecer el hombre-masa. Las premoniciones de Ortega en La Rebelión de las masas, eran un primer esbozo de lo que el capitalismo y el comunismo, por diferentes caminos intentaban producir.

El teleologismo metafísico, ese corrosivo del presente.

Ese mundo por llegar, esa teleología política y metafísica, ese idealismo, es lo más peligroso que se ha inventado en toda la historia. Ya Benito Espinosa, en pleno siglo XVII, ejerció una crítica demoledora contra tan perniciosa metafísica. Pero como él mismo sabía, las ideas verdaderas, por la propia fuerza de su verdad, no se imponen. El error persiste.

España: posverdad y fundamentalismo

Y sólo eligiendo, por tanto, reflexionando, podemos advertir el significado de nuestras propias “opiniones mundanas”, y, eventualmente, rectificarlas. La Filosofía académica ejerce de ese modo la función de un Psicoanálisis lógico de la conciencia mundana, dentro de la consigna socrática del Conócete a ti mismo, cuando este sí mismo es algo más que un reducto

Top