Artículos de este autor: José Vicente Pascual

El bostezo más largo de la historia. José Vicente Pascual

El bostezo más largo de la historia

El bostezo más largo de la historia

La penúltima ha sido cambiar un cuartel por unos votos al PNV y nombrar a un aprendiz de Pijoaparte asesor en materia fiscal madrileña, pero no se sorprendan que habrá más. Son tan ellos, tan idénticos a sí mismos, que el vivaz salto de mata de sus ocurrencias queda oscurecido por lo previsible del próximo disparate, sea el que sea. Como el tonto del pueblo —con mis disculpas a todos los tontos del pueblo de la patria—: no se sabe qué hará, por qué vainas saldrá, pero seguro que su obra es digna del protagonista. Cierto, son previsibles hasta aburrir. Son aburridos.

Fusaro y su crítica del capitalismo, un antagonismo confuso. José Vicente Pascual

Fusaro y su crítica del capitalismo, un antagonismo confuso

Seguramente quedé con ganas de más miga tras la lectura y comentario de “La sociedad abierta”, de Diego Fusaro. El caso es que el asunto incita a una reflexión detallada en lo posible sobre la que me parece parte mollar de una polémica en boga, muy actual en los ámbitos del pensamientos que hoy en día se reclaman de “la derecha liberal”, “la nueva derecha”, la “derecha nacional” y afines. Por orden.

Reseña de "La sociedad abierta". José Vicente Pascual

Reseña de “La sociedad abierta”

Por cortesía de mi amigo Manuel Quesada, alma mater de la editorial EAS, he leído durante los últimos días con mucha atención y agradecimiento La sociedad abierta, ensayo del filósofo italiano Diego Fusaro. Debo confesar que mi expectación era grande porque las únicas noticias que tenía sobre el “fenómeno Fusaro” hasta el momento eran algunos artículos aparecidos en prensa de distintas tendencias —o sea, de oídas—, y un par de entrevistas. La sociedad abierta es el primer libro suyo que leo, y seguramente no será el último…

Capitalismo woke

la ideología “woke”, de uso obligatorio en las universidades americanas y frenéticamente impulsada por todos los gobiernos de la Europa de brazos bajados, esa fe progre en la omnipresencia y omnipotencia de lo políticamente correcto, y por supuesto impermeable al sonrojo de lo ridículamente incorrecto, como todas las ideologías tiene un canalón por el que desagua: es perfectamente integrable en el sistema.

Democracia sanitaria. José Vicente Pascual

Democracia sanitaria

Ya me dirán ustedes cuándo un virus ha distinguido el día de la noche, el martes del viernes, los festivos de los días de diario, los autobuses de los aviones y al viajero clandestino que llega del pueblo próximo con el turista inglés de vacaciones invernales en La Gomera, aunque esté sobrio. Ni las mascarillas respeta el famoso covid.

La edad oscura. José Vicente Pascual

La edad oscura

Sí, ir hacia atrás es posible. Retroceder hasta perder de vista la civilización por ahora conocida parece conjeturable sin caer en el tremendismo ni ponernos demasiado apocalípticos. Es una hipótesis plausible. Nunca nos ha sucedido pero otros, en otros lugares del planeta, ya lo han padecido y lo siguen sufriendo.

Lo que todo el mundo no sabe. José Vicente Pascual

Lo que todo el mundo no sabe

No sabemos nada del mundo ni de nosotros mismos, pero nos sobran conocimiento e imaginación para establecer conjeturas que lo expliquen todo; conjeturas plausibles, tanto indemostrables como irrefutables pues no se puede certificar un negativo ni es posible reputar equivocada cualquier teoría que soporte la comparación con otras igualmente basadas en presunciones.

Tristía. José Vicente Pascual

Tristía

La modernidad se ha revelado como guión insufrible de una película de bajo presupuesto con subtítulos para sordos… La izquierda era un bullicio en otro tiempo; ahora, esa misma izquierda es a la libertad y “la revolución” lo que el catolicismo de sacristía, mesa camilla y jícara de chocolate fue al cristianismo.

viejos progres

Viejos

Viejos llenos de manías y rencores, incapaces durante décadas de resolver sus pleitos ni de construir algo distinto al odio, convencen a las nuevas generaciones de que su obligación y el sentido de su existencia es mantener el resentimiento por afrentas que ya nadie recuerda; y sacrificar la juventud y dar la propia vida si fuese necesario por los rancios intereses de la casta oxidada que sigue soplando las cenizas.

Las calmas

Cada año por estas fechas, desde principios de septiembre hasta más o menos mediados de noviembre, la mar se calma, el viento cesa, las mareas ceden hasta convertir la rompiente de las olas en metáfora de un lago tranquilo; y los días se esconden bajo una luz de ceniza que asoma desde las muchas aguas hacia la tierra oscura bajo el volcán —porque aquí en mi isla, aparte de mar y alisios, tenemos un volcán muy grande, tan grande que todo ser viviente es inquilino del volcán, no hay otra—.

Prójimas, cantoneras y celestinos

“Cerrad los burdeles y la lujuria lo invadirá todo”, dejó dicho y escrito San Agustín, Padre de la Iglesia igual que san Jerónimo y san Ambrosio. Los tres por separado y cada uno por su cuenta, al igual que Pero Gelasio, obispo de Sevilla entre 1390 y 1394, llegaron a la conclusión de que la prostitución bajo permiso de la autoridad evitaba males mayores, como el galanteo de jóvenes ardorosos cegados por el reclamo de la carne…

¿El futuro era esto?

A la generación de Iniesta, también llamada Z en otros lugares del mundo y por aquellos a quienes no les gusta el fútbol, ya le van diciendo la verdad desde que terminan la educación básica: el futuro no les pertenece. De hecho, no se sabe si podrán realizar sus estudios de ESO en condiciones algo parecidas al ambiente educativo normal hace seis meses, o si llegarán al bachillerato con un bagaje de conocimientos adquiridos que les permita comprender certitudes tan básicas como que Pekín no es la capital de Marruecos, y sutilezas intelectuales semejantes.

Lo peor de todo

Malo es que el mismo Sánchez, más Sánchez que nunca, se haya lavado las manos en medio del naufragio, con una economía devastada por este diluvio vírico, unos niveles de desempleo dramáticos, unas perspectivas de recuperación inexistentes y una situación sanitaria que pone en riesgo, incluso, el retorno a las aulas del estudiantado, dentro de unos días.

Un país pulcro

¿alguien puede mantener en serio que las costumbres y usos higiénicos de los españoles son determinantes en la expansión de la pandemia? Somos el país con más cultura de higiene y cuidado personal de Europa —no lo digo yo, lo dicen los fabricantes de productos relacionados— y nuestros usos sociales, por más que se nos achaque ser “toquetones”, resultan mucho más escrupulosos que en cualquier país de la civilizada UE

Reseña de “Los amantes del fin del mundo”

Francisco J. Fernández-Cruz Sequera expone en “Los amantes del fin del mundo” su conclusión tras largo, minucioso y desapasionado estudio del tránsito histórico, doctrina y actualidad del judaísmo/sionismo. Interesante aporte de un experto que por su experiencia personal y profesional ha vivido muy de cerca los conflictos ideológicos (y de los otros) más relevantes desde el último cuarto del siglo XX.

Un traje a la medida del sastre

Somos el país con más acusado descenso del PIB por causa del Covid-19, el que más empleo ha destruido, el que peores perspectivas de recuperación tiene, el que ha perdido más ancianos en sus residencias, el que más sanitarios contagiados y fallecidos ha soportado, el más afligido en muertes por millón de habitantes…

Patria

Me fío de quien, no teniendo nada, o casi nada, afirma con orgullo, tal vez con desaliento, tener una patria. Me fío porque ese mendigo, sin más riqueza que una bandera para abrigarse con ella, sabe quién es y a quién debe ser quien es, y quiénes sus antepasados, cuáles sus hijos y cuál el futuro que quiere para ellos.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? (III)

¿queremos una amalgama de razas y modos culturales exóticos, cada cual en su reivindicación, su queja y su exigencia, o miraremos con generosidad e ilusión por el futuro hacia el gran camino español? ¿Dejaremos pasar de nuevo la gran oportunidad de encontrarnos, al fin, con nuestro destino supranacional, volcado al occidente americano sobre todo, o nos conformaremos con ser una agencia de colocación de inmigrantes afroasiáticos, al servicio del globalismo y las élites burocráticas de la UE?

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? (II)

La Nueva Normalidad transpandémica consiste en un aglomerado de personas, cada una de su casa, resignadas a la pobreza y anhelantes de que el Estado no las deje caer en la miseria; en una nueva casta política, aprendiz de populistas y dictadores muy duchos en gestionar la escasez y la libertad relativa de la población, y en unos oligopolios hipermillonarios cuya estrategia de igualdad para las masas consiste en nivelarnos a todos por la medida paupérrima del último inmigrante que llegue a nuestro suelo con su última documentación extraviada en el viaje.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

La derecha siempre fue perezosa y poco amiga de movilizaciones y aparatos publicitarios; siempre fue más de periódico, café y siesta. Lo malo para ellos: que la prensa vegetal ya no pinta nada y se tarda menos en postear en twitter que pasar la página de un tabloide. Son otros tiempos y unos se han enterado y otros no.

Al sur del sur

…cómo sociedades prósperas de países ricos en recursos, tal como fue Cuba hace décadas, tal como fue Venezuela hasta hace relativamente poco, se han convertido en eriales arrasados por la codicia “revolucionaria”, el resentimiento de unos, el odio de otros…

Bulos, mentiras y verdades oficiales

De un gobierno ideológico como el que padecemos cabe esperar una lectura ideológica de la crisis y la pueril esperanza de atajar la pandemia con chamánicos remedios doctrinales: antifascismo, feminismo, igualdad y placebos de la misma índole; mas sería exigible que, al menos, ofrecieran a la población informaciones veraces sobre el alcance real de la catástrofe y las consecuencias que está teniendo para cientos de miles de familias así como para los trabajadores de la sanidad, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, el ejército y otros sectores movilizados en la lucha contra el virus.

Pandemia: el globalismo saca pecho

Quien gane el relato de la pandemia ganará la crisis, porque la batalla de las ideas no va a librarse en el terreno del debate científico, ni sobre datos técnicos, ni tan siquiera en torno a asépticas cifras sobre contagiados, fallecidos, recuperados, etc. Quien sea capaz de crear una posverdad útil a las masas empobrecidas y aterrorizadas por la magnitud de la última catástrofe, seducirá mayoritariamente la voluntad de esas mismas masas que se autoperciben desprotegidas, huérfanas de un discurso tranquilizador y muy faltas de líneas de esperanza en el futuro, por muy débiles que sean sus rastros.

Proyecto España: narcotráfico e impunidad

El presidente del gobierno Pedro Sánchez no mentía en la sesión de investidura, celebrada el pasado 4 de enero, cuando prometió a los españoles no endeudar más al Estado, incrementar el gasto público en un 3’5 del PIB (unos 40.000 millones de euros), y al mismo tiempo recaudar unos 6.000 millones extra mediante acciones fiscales urgentes, como las tasas a proveedores de servicios en Internet y la lucha contra el fraude fiscal.

Ciudadanos: el destino del centrismo

Ciudadanos se ha mantenido durante algunos años en la parte principal del escenario español porque enraizaba perfectamente con su presencia-referente en Cataluña. Pero tras la espantada (no encuentro otra manera más delicada de decirlo), de su líder Inés Arrimadas, inmediatamente después de ganar las elecciones de 2017, para catapultarse hacia el Congreso de los Diputados, el desenlace era previsible como una película de Martínez Soria.

Reseña de Antonio Machado, un hombre bueno

Por eso el libro de Pedro López Ávila sobre Antonio Machado tiene el raro valor añadido de la exactitud en la cercanía: una aproximación que busca la nitidez del paisaje histórico y del personaje, su vida y su tiempo, cuidándose de no emborronar aquella visión clara, amena y concisa, con la nebulosa de las propias opiniones del ensayista, sus conjeturas más o menos plausibles sobre lo fáctico pertinente, su interpretación de la historia a partir de la experiencia individual del biografiado.

La paradoja del precariado

El crecimiento económico genera bienestar, y eso está bien. El bienestar favorece el espíritu reivindicativo de las masas, y eso no está mal. La obsesiva vigilancia del precariado respecto a sus “derechos” ocasiona continuas situaciones de acritud, protesta destemplada, ansiedad mal gestionada y neurosis mal diagnosticada.

Reseña de “El Ateniense”

Esta es la primera lección que nos ofrece Pedro Santamaría en su flamante novela El Ateniense, publicada como de costumbre por Ediciones Pámies: la democracia es una maravillosa ideación en virtud de la cual cada ciudadano se sabe protagonista y responsable del destino de su comunidad, al tiempo que se reconoce sujeto inerme, prácticamente fútil, enfrentado al devenir de la historia y la voluntad de los ricos y poderosos.

Tened hijos

Mirad afuera, observad el mundo más allá de los muros de la patria, de los límites pequeños —entrañables, no lo dudo, mas insignificantes—, de vuestro lugar fuerte en la vida y la memoria, vuestra amada ciudad, vuestra querido región, vuestra tierra que no es vuestra, las raíces que no tenéis porque a los seres humanos nos salieron pies peregrinos, no rizoma. Mirad afuera y os convenceréis de que lo mejor, casi lo único provechoso que podéis hacer en la vida es aceptar y aplicar el bíblico “creced y multiplicaos”.

Utopías

La realidad es incierta porque la observamos y la interpretamos. Nada produce más desazón que pensar una naturaleza absolutamente objetiva, sujeta inapelablemente a las leyes de la física, exacta y fatal en el sinsentido de ser sin la presencia externa de la conciencia capaz de percibirla y, en la medida de sus posibilidades, explicarla.

Reseña de “El abismo democrático”

Propone Javier R. Portella la “construcción” de un mito moderno —o modernizado—, que otorgue sentido al magma de feroz individualismo, soledad y prozac —por no mencionar otros “estabilizadores” emocionales—, en el que habita desnudo el sujeto ciudadano occidental desde hace muchas décadas.

Cebras de paso

Cuando, en tiempos ya lejanos, la única expresión poética posible se enclaustraba en reglas obligatorias llamadas “métrica”, la declamación era un arte a veces delicioso y a menudo pimpolludo, tirando a ridículo. Cuando el verso libre impuso la evidencia de que una cosa es la música y otra el pensamiento y la emoción —y por más que quisiéramos, no pensamos ni sentimos conforme a las leyes del pentagrama—, la poesía, la moderna poesía, se convirtió en un género literario mayor de edad, para recogimiento y complicidad del lector.

Reseña de “La noche en que puede haber visto tocar a Dizzy Gillespie”

Recordar es reconstruirnos con la cordura que nos faltaba y sin la pasión que nos sobraba. Eso es justo lo que hace Antonio Tocornal en su notable, memorable novela La noche en que pude haber visto tocar a Dizzy Gillespie. Cuando París era París, más o menos la capital mundial de la cultura (pongamos a esa cultura todas las comillas que nos apetezca), un joven graduado en Bellas Artes, español por más señas, sumerge su existencia en la vorágine de la vida bohemia de la rive droite, entregado a una búsqueda cuyo objeto parece siempre importante pero nunca urgente.

Naturalezas agotadas

A vueltas con la evidencia de siempre, señalada por el filósofo (concretamente Nietzsche) hace siglo y medio: “Las naturalezas agotadas necesitan continuos estímulos para sobrevivir”. Es el mal del pensamiento contemporáneo en estas latitudes y longitudes de la civilización humana: no hay, sensu estricto, pensamiento.

Adefesio y poder

No hay discurso sobre la democratización de la cultura que no entrañe la aniquilación de la misma cultura y su suplantación por un discurso estético infantil y consagrado al beneficio común de lo grosero. El último ejemplo de esta monstruosa pretensión, en España, ha sido la fechoría perpetrada entre una ignorante —y por tanto osada—, vecina de Rañadorio (Tineo, Asturias), y un estúpido cura de pueblo, quienes son responsables materiales de la pretendida restauración de una hermosa talla románica y su transformación en un colorido esperpento de feria.

Cuando la economía participativa revienta el mercado

Uber, Cabify, Blablacar, Airbnb … nacieron como plataformas digitales de economía participativa, una iniciativa popular y “progresista” que evitaba los abusos, malas prácticas y precios prohibitivos de los oligopolios del transporte, el turismo, etc. Al mismo tiempo, se generaban razonables beneficios para gente sencilla, la cual nunca habría encontrado la manera de sacar buen provecho a la posesión de un piso antiguo en una gran ciudad o, sencillamente, un humilde vehículo.

Igualdad, ¿para qué?

La igualdad de los seres humanos es un postulado doctrinal de raíz judeocristiana, y un valor ideológico-político burgués. Alain de Benoist es especialmente crítico con el cristianismo (“el comunismo de la antiguedad”), al que considera germen del igualitarismo y el universalismo y, por tanto, motor ideológico de los fenómenos totalitarios del siglo XX. Los conceptos de clase (marxismo) y raza (nacionalsocialismo) son para Benoist, factores homogeneizantes, indiferenciadores e igualitaristas.

Reseña de “Al servicio del Imperio”

Una mariposa bate alas en Pekín y hay un tornado en Texas. La conjetura respecto a los sistemas dinámicos de la naturaleza ha sido certeza, desde siempre, en el magma orgánico de la historia. Un reclutador convence a dos jóvenes cántabros para que se alisten en las tropas auxiliares del imperio y el destino de una dulce muchacha que vive en un remoto pueblo de Judea queda marcado para siempre.

Reseña de “Piketty y el capitalismo en el siglo XXI”

Piketty es el economista de moda. No se sabe lo que va a durar ahí arriba porque las modas en esta disciplina tan técnica son como la bolsa: suben y bajan de un día para otro. Por aquello del sic transit gloria mundi es posible, incluso, que cuando se publique este artículo casi nadie se acuerde de quién fue Thomas Piketty. De momento, nos interesa saber de él que obtuvo en 2002 el premio al mejor joven economista de Francia, que fue asesor en política económica de Segolene Royale, candidata a la presidencia de la república; y que es director de la Escuela de Economía de París.

El enigma de la llegada de la noche

Los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad sobre incidencia en la población de trastornos depresivos, crisis de ansiedad y otras psicopatías graves son de 2017 y se corresponden al período 2015-16. No están muy actualizados, pero como la situación no tiende a mejorar sino más bien todo lo contrario, podemos tratarlos como válidos para ilustrar una realidad que quizás muchas personas desconozcan: España es líder europeo en consumo de antidepresivos y ansiolíticos.

Reseña de “¡Es él ¡Ha vuelto!”

Sinceramente, cuando los animosos chicos de Ediciones Insólitas me propusieron leer, en pre-publicación, la novela “¡Es él! ¡Ha vuelto!”, pensé de inmediato que se trataría de una especie de réplica o diligente imitación de una fórmula de éxito: el que hace años tuvo la novela de Timur Vermes “¡Ha vuelto!”, con un argumento de sobra conocido y desarrollado en dos versiones cinematográficas de la obra, la alemana y la italiana (“Sono Tornato”).

Orwell y el socialismo democrático

El próximo 25 de junio se cumplirán 110 años desde el nacimiento de George Orwell, efeméride que bastantes medios de comunicación están aprovechando para reverdecer la figura del escritor que acudió como combatiente a la guerra civil española, se alistó en las Brigadas Internacionales, militó en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), y tras aquella experiencia escribió sus célebres Homenaje a Cataluña y Recuerdos de la guerra civil española. Todo lo cual queda fino y muy en onda democrática, como debe ser.

Reseña de “El ciego de Delos”

Un cataclismo sísmico —anunciado durante generaciones—, destruyó la isla de Thera, actual Santorini, y fue origen, en espectacular 3×1, del mito sobre el hundimiento de la Atlántida, las plagas de Egipto y la agonía de la cultura minoica. Siglos después, la guerra de Troya concluiría con la irrupción de los dorios en el Peloponeso, la caída de la cultura micénica y el retroceso de la civilización en el Mediterráneo, aquella Edad Oscura durante la que se perdieron la escritura, la ciencia de navegar en alta mar y el arte del forjado del bronce.

Histerocracia y VII

Al principio de este panfleto afirmaba que existen alternativas al sucedáneo de civilización que nos llevan vendiendo, y nosotros llevamos consumiendo, desde siempre.
Alternativas. No La Alternativa. Nadie está en condiciones de prometer honestamente o proponer desde la sensatez esa Gran Alternativa que solucionará, tiempo y voluntad mediantes, los problemas fundamentales de la sociedad y nuestros propios conflictos existenciales. Si alguno lo promete, o lo propone, o siquiera sugiere trabajar con denuedo para hallar esa Alternativa Definitiva, o miente o es un perturbado.

Histerocracia VI

Sobre lo que piensen los nacionalistas al respecto no voy a argumentar nada, por mera coherencia que ellos, por cierto, no mantienen. Si su propósito es separarse de España y fundar una nación independiente, no tienen nada que decir sobre la forma en que España y los españoles organizan sus leyes y estructuras fundamentales del Estado. Lo de estar “a pájaros y huevos” es una política ya muy antigua y de sobra conocida por parte de los nacionalismos, por lo que tampoco merece la pena meterse en refutaciones ni debates.

Histerocracia (V)

Todos los teóricos, divulgadores y estudiosos coinciden en que una doctrina política, un partido, su ideario y programa, deberían reunir dos condiciones para ser en principio verosímiles:

-Haber surgido desde el mismo seno de la controversia, forjado en la contradicción de intereses estratégicos de sectores y clases sociales en liza.

-Ser útiles en momentos complicados, “especiales”, cuando las circunstancias reales son muy distintas a las existentes en el momento de su formulación.

Reseña de “El círculo hermético” de Miguel Serrano

La epifanía experimentada tras la lectura de Demian, de Hermann Hesse, provocó en Miguel Serrano el deseo entusiasmado de viajar a Europa y conocer al escritor que con la seducción de su palabra y pensamiento se había convertido en referente espiritual para miles de jóvenes idealistas de la época. Con su único libro publicado como equipaje, Miguel Serrano visitó a Hesse en su reclusión voluntaria en las montañas suizas, donde, según sus propias palabras, el silencio y la quietud “le permitían escuchar la voz de Dios”

Histerocracia (IV)

¿Por qué el independentismo catalán y la presencia de Podemos como partido político que aspira a gobernar España causan tanto fervor en sus partidarios como rechazo en quienes no lo son?
Cuando hablo de “rechazo” no me refiero a los detractores, enemigos ideológicos declarados de uno u otro fenómeno, o de ambos, sino a las personas que simplemente no comparten aquellos enunciados y propuestas.
Ambas causas parecen abocadas a despertar una simpatía inquebrantable o una antipatía espontánea.

Histerocracia (III)

Afirma Ortega y Gasset, en La rebelión de las masas, que “la política y la cultura son la superficie de la historia”. Son representaciones del ser presente de las sociedades en los ámbitos de lo ideal, bajo la consideración ineludible de que el ser presente fundamenta su consistencia (tanto ontológica como social), en la simultánea confluencia de un pasado común y un futuro de posibilidades e inquietudes compartidas.

Histerocracia (II)

Quién piensa hoy en “la clase obrera” como agente revolucionario? ¿Quién cree realmente que en estos tiempos, tal como Marx, Lenin y todos los teóricos del socialismo científico sostenían, el proletariado es la vanguardia dirigente de los trabajadores en la lucha de clases, ante cuyos intereses estratégicos deben quedar supeditados los del resto de sus aliados en la batalla contra el capital?.

Histerocracia (I) 

Desde 2006, aproximadamente el año en que la economía española empezó a desmoronarse, hasta hoy, finales de 2017, hemos tenido y lamentablemente perdido la extraordinaria oportunidad de reflexionar sobre las bases profundas y los valores esenciales sobre los que se fundamenta nuestro sentido como nación, comunidad de ciudadanos teóricamente libres y soberanos, y sobre el porqué de este desastre, esta debacle, las cifras insoportables de desempleo, la precariedad e inestabilidad en las relaciones laborales, la escuálida asistencia pública a los más necesitados, lo miserable de la mayoría de las pensiones, la imposibilidad para muchas personas de jubilarse sin que ello signifique ir a la bancarrota…

Unamuno en Fuerteventura

En Puerto del Rosario, capital de Fuerteventura, una placa luce sobre la fachada del edificio donde se albergó a Miguel de Unamuno durante su destierro (febrero a julio de 1924) en aquel desierto encapsulado en una isla. La leyenda conmemorativa es espectacular: “Parlamento de Canarias – Homenaje a Fuerteventura/ que supo ser patria/ en el destierro de/ Miguel de Unamuno./ 1985”.

Reseña de “La noche de autos”

La narrativa policial —llámese “novela negra”, “policíaca”, “detectivesca” … —, está de moda. Muy de moda. Un informe patrocinado por algunas de las más prestigiosas revistas literarias europeas (2017), establece un hecho incontrovertible: de cada diez best-sellers de narrativa en el ámbito de la UE, siete son novelas de este género. Es una buena noticia para los amantes de la especialidad. A quienes no nos entusiasma, nos deja fríos aunque no indiferentes.

Tóxicos

Una persona tóxica causa daño a los demás, se lo causa a sí misma y no consigue a cambio más que sinsabores. Igual que hay personas y personalidades tóxicas, hay ideologías tóxicas, devastadoras e inútiles; nada les sobrevive, nadie se beneficia de ellas (ni siquiera, a largo plazo, sus propagadores/activistas), y ni una frase de perdón condescendiente merecen en los libros de historia. Seamos sinceros: todo el mundo tiene derecho a mantener sus convicciones y exponer sus opiniones, pero ni todas las convicciones son respetables ni todas las opiniones son razonables.

Horrorizados

La imagen que ilustra este artículo tuvo recorrido viral en Internet y otros medios, incluida alguna que otra TV: en tanto las jerarquías municipales y autonómicas de Valencia expresan su repulsa tras los atentados de Barcelona ocurridos el pasado 17 de agosto, se aprecia la jocosa errata cometida por el chapuzas de turno, quien erró en la inclusión de una coma en el mensaje. La frase “No tengo miedo” escrita en valenciano (¿catalán?) y castellano (¿español?) se convirtió en una esperpéntica declaración: “No tengo por-no, tengo miedo”.

Reseña de “La Corona de los Tres Reinos”

Hay una alta edad media no romanizada, no cristiana, que habitualmente no es objeto de atención por parte de obras de narrativa, novela o ensayo, propias de nuestro ámbito mediterráneo latinizado. Las sagas nórdicas, tanto de origen islandés como noruego y danés, forman un corpus literario básico que influiría decisivamente en el desarrollo de la literatura occidental, en el orden de los relatos mítico-legendarios distinguidos por su carácter fundacional. Sin las sagas de los tiempos antiguos escandinavas, no es concebible la aparición de relatos como Beowulf, la saga artúrica o el Cantar de los Nibelungos.

Cataluña, la irrelevancia de un debate

Decía Xavier Zubiri que la Historia es voluntad de ser. Ortega abundaba en esta idea al señalar a la política y la cultura como “la superficie de la Historia”, atribuyendo a la “voluntad de permanecer”, expresada en la tradición, el pensamiento y la convicción “sobre lo propio”, la capacidad causante y autogeneradora de las sociedades. Parece de sentido común subrayar el detalle (no poco importante), de que las grandes naciones de Occidente se han erigido a sí mismas desde el fervor compartido por la inmensa mayoría de su población en torno a esa “voluntad de ser” y de “permanecer”.

Reseña de “Godos”

En el año 376 dC, decenas de miles de godos, huyendo del avance de las hordas de Atila, se congregaron en las orillas del Danubio que trazaban la frontera natural entre el imperio romano y las tierras de los bárbaros. El emperador de oriente, Flavio Julio Valente, dudaba entre impedir la entrada de aquellas masas de fugitivos o franquearles el paso, permitirles asentarse en tierras dacianas y aprovechar esta circunstancia para renovar la vitalidad de la sociedad romano-oriental, ya en decadencia; los godos aportarían población a lugares y cultivos abandonados, sus jóvenes guerreros se integrarían en los ejércitos imperiales, las nuevas granjas, cultivos y provechos aportarían nuevos impuestos…

El tiempo como ficción secundaria

Siempre me pareció un espanto llegar a convertirse en una de esas personas que suspiran por la llegada del fin de semana y después consumen el tiempo de asueto deprimidos porque el lunes se acerca. Aunque también es verdad que desde la infancia me enseñaron que “el tiempo es oro”. Si la sentencia se formulaba en lengua inglesa, “time is gold”, adquiría el prestigio casi glamuroso del estilo de vida anglosajón, americano nada menos, moderno y dinámico, un lema para la acción y un acicate de superación y perfeccionamiento personal que solía recompensar a sus devotos con la fortuna monetaria.

Cuba, un país, dos monedas y tres tristes tragedias

20 de julio. Varadero (Cuba), 21’30h. En la calle 62 y en el local de ocio con el mismo nombre tiene lugar una actuación en directo de un grupo salsero. La municipalidad corta la calle para dejar espacio a los turistas que desde muy temprano abarrotan los entornos. Un coche de policía y un vejete de la Defensa Civil, tocado con gorra roja reglamentaria, controlan el acceso de vehículos. De la seguridad y compostura se encargan los empleados del establecimiento, divididos en varias categorías: simples camareros, camareros con autoridad de funcionarios, vigilantes y supervisores.

Houellebecq, de maldito a maldecido

Decía Óscar Wilde que, para un escritor, la manera más segura de fracasar es obsesionarse por gustar a todo el mundo. Justo lo contrario de lo que lleva haciendo durante bastantes décadas el inclasificable Michel Houellebecq, sin duda el novelista contemporáneo más contestado (a menudo odiado), y el autor francés de mayor éxito en la actualidad. Sus libros se venden por centenares de miles, se traducen a decenas de idiomas y reciben distinciones y premios en muchos países. El último de estos sonados laureles le fue otorgado por su novela El mapa y el territorio, premio Goncourt 2010.

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