Artículos de este autor: Daniel Miguel López Rodríguez

El plan Beveridge. Daniel López Rodríguez

El plan Beveridge

El plan Beveridge

En 1942 Beveridge publicó el famoso informe titulado Report to the Parliament on Social Insure and Allied Services, más conocido como «Primer Informe Beveridge», con más de trescientas páginas. Beveridge reconoció que su Informe estaba influenciado por Minority Report de los Webb. De hecho, como hemos visto, Beveridge colaboró en el Minority Report como investigador.

La socialdemocracia en Alemania y (II). Daniel López Rodríguez

La socialdemocracia en Alemania y (II)

En los años 50, con las derrotas electorales en Gran Bretaña y Alemania, los partidos socialdemócratas renunciarían a su anticlericalismo militante, a la lucha de clases y al socialismo final o fase superior del socialismo. Por tanto dejarían de ser partidos proletarios para transformarse en partidos multiclasistas, abiertos a una amplia base social y nacional. El SPD sería el Volkspartei, el partido del pueblo, esto es, el partido que luchaba no en las barricadas ni en la subversión sino en el reconocimiento del libre mercado pero regulado por el Estado, en la lucha por la consolidación del Estado del Bienestar.

La socialdemocracia en Alemania (I). Daniel López Rodríguez

La socialdemocracia en Alemania (I)

De 1878 a 1890 estuvo en vigor la Ley de Excepción contra los socialdemócratas y todo partido obrero en Alemania. Asimismo, se pusieron muchas trabas para la existencia de sindicatos. Y con todo, el socialismo alemán seguiría creciendo en el último cuarto del siglo XIX, aunque la tendencia reformista se iría imponiendo a la revolucionaria. Y la culminación de este proceso se llevó a cabo cuando las tropas gubernamentales del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) se impusieron a la Liga Espartaquista (comunista) a principios de 1919.

Torquemada. Una historia del Santo Oficio de Iván Vélez. Daniel López Rodríguez

Reseña de “Torquemada. Una historia del Santo Oficio” de Iván Vélez

En esta ocasión tenemos la enorme suerte de poder reseñar el flamante libro del conquense Iván Vélez: Torquemada. El gran inquisidor (La esfera de los libros, Madrid 2020), con motivo del 600 aniversario de su nacimiento. La obra sigue la línea de sus anteriores publicaciones triturando con rigor todas las horrorosas falsedades de la Leyenda Negra contra España que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a esta nación.

El Estado del Bienestar de Bismarck. Daniel López Rodríguez

El Estado del Bienestar de Bismarck

El Estado del Bienestar procura ser universal, pero no universal de cara a la humanidad sino en relación al Estado en el que se circunscribe su acción. No se trata de la sympatheia tôn holôn, sino de procurar la supervivencia, la estabilidad y al ser posible la prosperidad de toda la población de cara a la solidaridad contra potencias extranjeras.

Qué era eso de la dictadura del proletariado y (II). Daniel López Rodríguez

Qué era eso de la dictadura del proletariado y (II)

la dictadura del proletariado no fue en la práctica otra cosa que el fortalecimiento del Imperio Ruso en un nuevo Imperio: el Imperio Soviético. La dictadura del proletariado más que para la emancipación de un supuesto Género Humano sirvió para imponer el orden en el antiguo Imperio Ruso. Aunque a la larga, si tomamos cien años como canon de la eutaxia, la política de los bolcheviques resultó ser distáxica al durar el Imperio tan sólo 74 años

Crítica a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (I)

En realidad, la soberanía nacional es mucho más importante que los derechos humanos, pero el Grupo de los Siete (u Ocho) con frecuencia infringe la soberanía de los países pobres y débiles del Tercer Mundo. Su discurso sobre los derechos humanos, la libertad y la democracia solo pretende salvaguardar los intereses de los países fuertes y ricos que aprovechan su fortaleza para abusar de los países débiles y que buscan la hegemonía y practican la política del poder

75º aniversario de la bomba atómica (VI-final)

Al final, como es sabido de sobra, ninguna bomba hizo falta lanzar para forzar la caída del gigante soviético, como así tampoco los soviéticos lanzaron ninguna contra Occidente. Lo cierto es que la bomba atómica sólo se empleó como munición de guerra en Hiroshima y Nagasaki y tras sendos impactos se volvió a la guerra preatómica, aunque con armas mucho más avanzadas.

75º aniversario de la bomba atómica (IV)

Dadas las circunstancias, lo primero que hizo la URSS fue poner en marcha un proyecto de construcción de la bomba atómica, cuyo nombre cifrado era «Tarea Número Uno», encomendado al «Comité Especial» de Lavrenti Beria (quien sustituyó a Molotov), y que venía a ser una especie de «Politburó atómico». Once días después del lanzamiento de la segunda bomba, el 20 de agosto, Stalin firmó la Resolución nº 9.887 del Comité de Defensa del Estado, estableciendo una nueva estructura que se encargaría del proyecto nuclear.

75º aniversario de la bomba atómica (II)

Las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki fueron el colofón de una aplastante campaña aérea contra el pueblo japonés, que empezó a finales de 1944. Entre diciembre de 1944 y agosto de 1945 los aviones estadounidenses lanzaron más de 41.000 toneladas de bombas sobra la población nipona. Según la historiadora Joanna Bourke, estos bombardeos causaron la muerte de 600.000 personas, y sólo en Tokio acabaron con la vida de 137.582 personas…

La Organización de las Naciones Unidas

El derecho de veto muestra que la ONU es un club aristocrático y el carácter democrático es mera propaganda. Los procedimientos democráticos de la Asamblea General de la ONU no son propios de la democracia en sentido político, de la democracia material, sino de la democracia formal, semejante a los procedimientos para llegar a acuerdos de una comunidad de vecinos o de una excursión cuando deciden sus viajeros el rumbo que va a tomar el autobús.

Podemos y la cuestión nacional

El líder de Podemos legitima el robo, o al menos lo propone como opción. Y sostiene: «España será plurinacional o no será». A lo que contestamos: España es plurinacional étnica (como cualquier nación política o Estado nacional), pero si es plurinacional política entonces no será. Y esto es lo que este señor es incapaz de entender. Su caletre no da para estos juegos lógicos. Él prefiere la demagogia y hablar de fraternidad y paz universal, como su estimado Papa Francisco o como buen admirador de Zapatero y su Alianza de las Civilizaciones…

El Plan Marshall (II)

Los objetivos del Plan Marshall consistían en ayudar a los países democráticos occidentales (Alemania occidental incluida), promover grandes inversiones estadounidenses en el extranjero y, fundamentalmente, impedir que la Europa del Oeste fuese tomada por la URSS (en la dialéctica de Estados) o que se desencadenase la revolución (en la dialéctica de clases). Estos objetivos se consiguieron con solvencia.

El Plan Marshall (I)

El Plan Marshall y la subsiguiente construcción de la OTAN marcaron las pautas para la geopolítica estadounidense en la Guerra Fría. En el Plan Marshall está la génesis del proceso de integración europea (cuya unidad de su estructura está en nuestros días puesta en duda, en crisis o, directamente, en proceso de desintegración, tras veinticinco años de la caída de la Unión Soviética; y habrá que ver que es de la Alianza tras la crisis del coronavirus y la tensión en Estados Unidos)

Países no alineados

Los países no alineados tenían en común la pobreza, la falta de desarrollo industrial y sus economías producían básicamente productos primarios. Estos países se comprometieron a impulsar la descolonización. «Las cenizas del “Tercer mundo” son, en efecto, sólo un resultado del esplendor del mundo privilegiado, del “primer mundo”»

El conflicto chino-soviético

Poco después del triunfo de la revolución china, Franz Borkenau, ex miembro del Partido Comunista Alemán y ex agente de la Komintern, que dejaría en 1929, advirtió que el conflicto chino-soviético sería inevitable porque ambos regímenes «totalitarios» tenderían a extender su dominio absoluto hasta donde soportasen sus fuerzas

A vueltas con la Guerra Fría

La Guerra Fría fue la competición geopolítica más trascendental dada en la historia junto a la que ahora, en este extraño 2020, estamos presenciando entre los mismos Estados Unidos y una sorprendente China (por la que nadie a principios de siglo apostaba geopolíticamente nada). Este enfrentamiento también se está denominado «guerra fría» (aunque suena más el nombre de «guerra comercial»).

El racionalismo represivo o la lógica del terror

El comunismo como tal, el marxismo-leninismo o quinta generación de izquierda (el maoísmo es la sexta generación) no actúa en el presente, y menos en la España del Régimen autonómico del 78 que se diseñó, entre otras cosas, precisamente contra el comunismo, pues se aupó a la socialdemocracia más procapitalista y globalista (Partido Socialista Obrero Español) y al secesionismo separatista (legalización de ERC, CiU, PNV, Herri Batasuna, Partido Andalucista)

Kissinger y el canto de cisne

Kissinger propone que se salvaguarden «los principios del orden mundial liberal», esto es, volver a los días que nunca volverán, puesto que él mismo lo reconoce: «La realidad es que el mundo nunca será el mismo después del coronavirus». Por tanto, ese capitalismo liberal que con el derrumbe del Imperio Soviético impuso su indiscutible hegemonía hasta al menos la crisis financiera de 2008, se manifiesta en las palabras de Kissinger en forma de testamento

Globalización centrífuga y globalización centrípeta

La guerra comercial sino-americana y los acontecimientos de la crisis coronavírica están poniendo en juego la hegemonía mundial, y en la disputa por la misma hay diferentes modelos de globalización en pugna; pues si el globo terráqueo es uno, los modelos de la globalización son varios e inevitablemente entran en conflicto entre sí, como concepciones del mundo enfrentadas…

Globalización positiva y globalización aureolar

La globalización aureolar es la globalización de los globalistas que sueñan con un sistema de gobernanza mundial: con una sola moneda, un solo ejército y una religión universal y, por si fuera poco, esto llevaría a cabo la unión de la Humanidad como si ésta pudiese llegar a ser una totalidad atributiva, esto es, una totalidad unida en sus partes de manera armónica y pacífica al ritmo de la Novena Sinfoníade Beethoven…

Pandemia y hegemonía mundial

Es posible que la crisis del coronavirus marque un punto de inflexión tan significativo geopolíticamente, o incluso más, como fueron los acuerdos de Bretton Woods en 1944 o la caída de la Unión Soviética en 1991. La diferencia entre estos dos acontecimientos y la crisis viral que ha derivado en pandemia en este pasadillesco y horribilis 2020 es que aquellos fueron momentos de impulso y apogeo de la democracia liberal e incluso de cristalización de una aureolada globalización, que además llegaría a comprenderse como «el fin de la historia», y esta crisis pandémica parece que va a venir a ser el sepulturero de ese mundo mitológico…

Roosevelt y la paz americana

En la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos y la Unión Soviética vencieron pero tras la misma mutuamente no se convencieron y el estallido de la Guerra Fría entre ambas superpotencias era inevitable. Pero algunos parece que no se enteraron de la complejidad y lo polémico del asunto y daban discursos pacifistas. Aunque advertimos que esa apariencia puede ser falaz. Veámoslo.

Coronavirus y geopolítica

La crisis financiera y el terremoto económico que se avecinan no serán causados totalmente por la pandemia del coronavirus. Las economías occidentales ya estaban lo suficientemente tocadas como para que se estuviese pronosticando una bancarrota. Pero esto va hacer que la crisis definitivamente estalle y a una velocidad de vértigo, como por sorpresa. Si la situación se hacía cada vez más insostenible, la pandemia hace que ya sea dramática y de ruina total.

Sin Cheka no hay comunismo

El terror rojo es algo que nunca fue comprendido por el socialismo blando, es decir, la socialdemocracia. El socialdemócrata alemán y marxista «renegado» Karl Kautsky afirmaba que la revolución rusa era una tragedia que traería consigo la derrota del socialismo; y respecto al terror rojo y las consecuentes purgas que se estaban llevando a cabo el teórico alemán decía: «Fusilar: esto se ha convertido en el alfa y el omega de la capacidad administrativa de los comunistas»

El mito del libre mercado

la relación del Estado con el mercado es de codeterminación y dependencia mutua, pues un mercado sin Estado es tan imposible como un Estado sin mercado, un Estado sin comercio de importación y exportación. La relación de Estado y mercado vendría a ser no ya de subordinación de uno a otro sino más bien de conjugación.

El fundamentalismo democrático como ideología

En la actualidad de la nación española en crisis no se protesta ni se llevan a cabo organizaciones ni planes y programas en pos de la revolución sino a favor de la «democracia real». Los problemas de la democracia, «los déficits» de la misma, se solucionan, al parecer, con «más democracia». He aquí el síndrome del fundamentalismo democrático que funciona en nuestro tiempo a toda máquina y a la orden del día

Las purgas en la Unión Soviética

Las purgas fueron algo muy recurrente en la Unión Soviética: ya fuese contra los enemigos del régimen o ya fuese en el interior del mismo Partido. Como le escribía Ferdinand Lasalle a Marx el 24 de junio de 1852, que Lenin cita en la carátula de su ¿Qué hacer? de 1902, «La lucha partidaria da al partido fuerza y vitalidad; la prueba más grande de la debilidad de un partido es el amorfismo y la ausencia de fronteras netamente delimitadas; el partido se fortalece depurándose»

La dialéctica del amo y el esclavo

Un hecho que no deja de ser llamativo es que en los escritos de Marx y Engels no hay referencias directas o explícitas a la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. El análisis más próximo que hace Marx del asunto está en la teoría de la alienación de los manuscritos parisinos de 1844, en donde el hombre alienado, como el esclavo (aunque aquí se habla de «esclavitud indirecta», es decir, el proletario), vive en lo otro o para el otro (el amo, es decir, el burgués); aunque esta relación ni es eterna ni es natural sino histórica, y como tal ha de resolverse -según Marx- en la emancipación del proletariado que trae consigo la emancipación de la humanidad en general.

El mito tenebroso de la Cultura

La Idea de «Cultura», con mayúsculas -esto es, como Idea-clave, Idea-fuerza, Idea- cúpula- la inventaron los alemanes con la peculiaridad metafísica que les caracteriza. Fue una Idea que se incubó en las universidades de los políticamente desunidos Estados alemanes -y que ganaría prestigio tras la unificación política de la nación canónica alemana- por profesores como Herder, Fichte, Dilthey, Windelband, Rickert, Ostwaldt, Frobenius, Spengler, Cassirer y por supuesto, como el que más, Hegel, para el cual la Cultura es el momento inmanente del Absoluto «y expresa su valor infinito»

Dialéctica de clases y dialéctica de Estados

El materialismo filosófico rechaza la Idea de Humanidad, tal y como fue interpretada por el comunismo internacional («el Género Humano es la Internacional», se canta en el himno de la Internacional) y tal y como es interpretada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y postula que la llamada Humanidad no es el sujeto de la historia, sino son más bien las diferentes sociedades políticas distribuidas por el planeta en desigual crecimiento y desarrollo y en continua disputa por recursos y materias primas las que llevan a cabo el desarrollo histórico.

El mito de la revolución mundial

La revolución mundial suponía la revolución en los países americanos y en los europeos y sus colonias, pues la emancipación de éstas sólo sería posible a través de las revoluciones proletarias en las metrópolis. De modo que la ideología de la revolución mundial se presentaba como la oposición al imperialismo; y para más señas contra el imperialismo depredador, fundamentalmente el británico, es decir, la primera potencia industrial, militar y capitalista: y por entonces no había mayor enemigo para el internacionalismo proletario. Asimismo, los socialdemócratas rusos pensaban que al romperse el eslabón más débil de la cadena imperialista (el Imperio Ruso) la revolución se pondría en marcha en la metrópolis de los diferentes Imperios, es decir, de los Imperios capitalistas avanzados (que venían siendo un ejemplo de lo que en la terminología del materialismo filosófico denominamos imperialismo depredador).

La Idea filosófica de Imperio

La Idea filosófica de Imperio es diametralmente opuesta a la Idea apolítica de Género Humano, como se plantea desde el anarquismo (o incluso desde el comunismo tal y como se canta en el ya citado himno de la Internacional al referirse a la misma como el Género Humano). La esencia del Imperio rebasa el Estado y su justificación efectúa un regressus a formulaciones metapolíticas (sean filosóficas, teológicas o incluso biológicas, como era la raza aria en la Alemania nazi).

¿Marxismo o Marxismo-Leninismo?

Porque el marxismo sin el leninismo no sería materialismo, sino puro idealismo o puro voluntarismo. Vendría a ser algo así como una ONG; o una mitología tenebrosa; o simplemente una buena voluntad ingenua altermundista; o un sueño dogmático; o, si se prefiere, un flatus vocis o papel mojado, la edificación de castillos en el aire: una utopía o un pensamiento infantil (Pensamiento Alicia).

La abolición de la Asamblea constituyente (II)

El 5 (18) de enero de 1918, el día de apertura de la Asamblea Constituyente, el gobierno bolchevique declaró la ley marcial por la cual Petrogrado fue inundada con tropas que se instalaron en su mayoría en el Palacio de Táuride, que es donde tenía que reunirse la Asamblea. El palacio fue rodeado por barricadas que defendía piquetes bolcheviques, dando la sensación de ser un campamento en armas.

La abolición de la Asamblea Constituyente (I)

Los liberales rusos pensaban en la Asamblea Constituyente como la garantía para la formación de un parlamento perfecto. A la Asamblea Constituyente se le asignaba la tarea de determinar en forma parlamentaria democrática el futuro gobierno de Rusia. La Asamblea Constituyente era el procedimiento democrático habitual para que se redactase una nueva constitución, o al menos así había sido en las democracias occidentales.

La Revolución de Octubre en el Segundo período de desordenes

A partir de 1914 Rusia se sumergió en el «Segundo período de desórdenes». Y si nos referimos a un «Segundo período» es porque hubo un «Primer período», el conocido «Período de los Disturbios» o «Tiempo de las Tribulaciones», que transcurrió entre 1598 y 1613 y que concluyó con la llegada de los Romanov a la monarquía. Según estima el necrometrista Matthew White en El libro negro de la humanidad, durante esos años hubo 5 millones de muertos

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