Artículos de este autor: Daniel Miguel López Rodríguez

Marx y Proudhon (y II). Daniel López Rodríguez

Marx y Proudhon (y II)

Marx y Proudhon (y II)

La obra de Proudhon fue diagnosticada por Marx de maniqueísmo, dado que, a juicio de Marx, Proudhon, incapaz de llevar a cabo un pensamiento abstracto, no entendió bien la dialéctica hegeliana, interpretándola como una lucha entre el bien y el mal o entre ricos y pobres. Marx reprocha a Proudhon de llevar a cabo una falsa ciencia de la economía, una falsa teoría de la historia y, por consiguiente, una falsa orientación de la acción política.

Marx y Proudhon (I). Daniel López Rodríguez

Marx y Proudhon (I)

Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865), oriundo del condado libre de Borgoña que Luis XIV anexionó a Francia, pretendía demostrar que la economía política era la metafísica en acción, tomando la dialéctica hegeliana y poniendo en el horizonte la transformación social; pero lo hizo de forma caricaturesca y mistificada, con lo cual chocó con la posición más potente y rigurosa de Karl Marx. Partiendo de teorías políticas, Proudhon concluye con planteamientos utópicos.

Qué es el anarquismo. Daniel López Rodríguez

Qué es el anarquismo

El anarquismo es un liberalismo presuntamente integral y un movimiento contracultural supuestamente ilimitado y, en el límite, «antisistema». Para el anarquismo todo gobierno es maldito per se, aunque fuese democrático, pues todo gobierno y todo Estado es considerado como despótico; y el individuo, con objeto de alcanzar sus plenas facultades, tiene que estar libre de toda coacción y autoridad política. El anarquismo aspira a romper toda jerarquía y por ello desde tales posiciones se piensa que no debe existir ninguna.

El olvidado «rabino rojo» Moses Hess. Daniel López Rodríguez

El olvidado «rabino rojo» Moses Hess

Hess fue el primer comunista entre los Jóvenes Hegelianos. De hecho el primer contacto que tuvo Marx con el comunismo fue a través de Hess, el cual viajó a Francia y estudió las doctrinas de Saint-Simon, Fourier, Cabet, Babeuf…, y fue allí donde contactó con los emigrantes alemanes revolucionarios de la Liga de los Justos de Wilhelm Weitling, a los que se unirían Marx y que junto a Engels transformaría en la Liga de los Comunistas, cuyo programa sería el Manifiesto comunista.

150 años de la Comuna de París (y IX). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (y IX)

La derrota de la Comuna se debió a que ésta no estaba vertebrada por un partido proletario que la guiase estratégicamente en el proceso revolucionario que estaba llevando a cabo. Pero, en rigor, la Comuna de París no fue exactamente una revolución proletaria, pues los insurgentes parisinos fueron artesanos, comerciantes, trabajadores cualificados y pequeños patrones que aspiraban a una república democrática y universal que recogiese el relevo de 1793 y 1848.

150 años de la Comuna de París (VIII). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (VIII)

Para un revolucionario profesional como Lenin la Comuna careció de preparación y vino a ser un movimiento espontáneo, indisciplinado, heterogéneo y confuso. «El capitalismo francés se hallaba aún poco desarrollado, y Francia era entonces, en lo fundamental, un país de pequeña burguesía (artesanos, campesinos, tenderos, etc.). Por otra parte, no existía un partido obrero, y la clase obrera no estaba preparada ni había tenido un largo adiestramiento, y en su mayoría ni siquiera comprendía con claridad cuáles eran sus fines ni cómo podía alcanzarlos. No había una organización política seria del proletariado, ni fuertes sindicatos, ni sociedades cooperativas…»

150 años de la Comuna de París (VII). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (VII)

Con todo, tras el fracaso de la Comuna, Marx, que como hemos dicho sería llamado por sus enemigos «Doctor Terrorista Rojo» o simplemente «Doctor Rojo», pasó a ser la principal figura de la Comisión de Refugiados que se hallaba en Londres para asistir a los revolucionarios frustrados que huyeron de París de las garras de la represión contrarrevolucionaria. Marx rescató de los tribunales militares a un buen número de comuneros, y les consiguió pasaportes, dinero y trabajo.

La Comuna de París (VI). Daniel López Rodríguez

La Comuna de París (VI)

La Comuna pretendía abolir esa propiedad de clase que convierte el trabajo de muchos en la riqueza de unos pocos. La Comuna aspiraba a la expropiación de los expropiadores. Quería convertir la propiedad individual en una realidad, transformar los medios de producción, la tierra y el capital, que hoy son fundamentalmente medios de esclavización y de explotación del trabajo, en simples instrumentos de trabajo libre y asociado.

150 años de la Comuna de París (V). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (V)

El feminismo, que surgió en 1792 en Inglaterra con la Reivindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, se revitalizó en la Comuna de 1871, donde en sus 72 días de existencia las mujeres fueron un activo importante. Ya en las revoluciones de 1789 y 1848 las mujeres francesas mostraron su combatividad, laboriosidad y decisión revolucionaria. En 1789 las mujeres de la burguesía asumieron reivindicaciones políticas y exigieron derechos civiles, mientras que las mujeres de los barrios humildes se movilizaron contra la escasez y la carestía. En 1848, a través de la influencia del socialismo y el comunismo incipientes, las mujeres reivindicaban la igualdad y luchaban por la emancipación de clase y por superar el orden vigente.

150 años de la Comuna de París (IV). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (IV)

Las persecuciones gubernamentales contra los comuneros siguieron hasta 1874, y el estado de sitio y el toque de queda no se levantarían en la ciudad hasta 1876. Gobiernos como los de España e Italia devolvían a los tribunales de París a cualquier comunero que se hubiese penetrado en sus fronteras. La policía de seguridad de Bélgica expulsó a decenas de comuneros que intentaron refugiarse en aquel país. Pero el 3 de marzo de 1879 el Gobierno republicano concedió una ley de amnistía y en torno a unos 2.400 comuneros pudieron regresar a París, pero aún no se les concedió esta amnistía a los principales comuneros y a un buen número de presos, deportados y exiliados.

La Comuna de París (III). Daniel López Rodríguez

La Comuna de París (III)

La Comuna no fue una insurrección inspirada exclusivamente por la Primera Internacional, y tampoco era una organización estrictamente socialista, era más bien un conjunto heterogéneo compuesto por blanquistas (que hasta entonces fue el movimiento obrero mejor organizado en Francia), proudhonistas, bakunistas y neojacobinos retóricos como Felix Pyat. Es más, en 1871 la Internacional estaba dirigida fundamentalmente por antiblanquistas, antiproudhonistas, antibakunistas y antineojacobinos, pues la Internacional condenó los métodos terroristas y la política federalista de la Comuna.

150 años de la Comuna de París (II). Daniel López Rodríguez

150 años de la Comuna de París (II)

El 19 de abril se publicó el que sería el más oficial de los documentos que definía los propósitos de la Comuna, la «Declaración al pueblo francés», en la que se postulaba la «autonomía absoluta» de todas las comunas locales y se pedía la solidaridad de los campesinos en la lucha contra la aristocracia terrateniente y la burguesía en pos de la «idea comunal».

La Comuna de París. Daniel López Rodríguez

La Comuna de París

Al rendirse Napoleón III el 4 de septiembre de 1870, dos días después de la derrota de las tropas francesas en Sedán -con el consecuente aprisionamiento del emperador (la emperatriz Eugenia, que fue nombrada regente el 27 de julio, marchó al exilio)-, León Gambetta, líder de la oposición republicana en la Asamblea Nacional, proclamó, en medio del fervor popular contra el emperador derrotado y arrestado, la Tercera República en París, lo que fue de principio a fin la república del Gran Oriente de Francia.

La guerra franco-prusiana (III). Daniel López Rodríguez

La guerra franco-prusiana (III)

Marx terminó pensando que una victoria de Francia hubiese sido mucho más perjudicial que la victoria de Alemania, pues al trasladarse el centro de gravedad de la hegemonía continental de París a Berlín eso beneficiaba al proletariado internacional, pues el proletariado alemán -pensaba el economista y filósofo de Tréveris- estaba mejor organizado para beneficiar al proletariado internacional una vez establecida la nación política alemana, la cual superaba el régimen de particularismos dinásticos.

150 años de la guerra franco-prusiana (II). Daniel López Rodríguez

150 años de la guerra franco-prusiana (II)

Los cálculos de Bismarck fueron tan exactos que hasta Marx se unió a la ola de indignación, y así se lo dio a entender a Engels por correo en cuanto estalló la guerra: «¡A los franceses les hace falta una paliza!» (Citado por Jonathan Sperber, Karl Marx. Una vida decimonónica, Traducción de Laura Sales Gutiérrez, Galaxia Gutenberg, Barcelona 2013, pág. 358). Es curioso que dijese que los que merecen una paliza son «los franceses» y no Luis Bonaparte y sus partidarios.

150 años de la guerra franco-prusiana (I). Daniel López Rodríguez

150 años de la guerra franco-prusiana (I)

Si, a nivel de dialéctica de clases, las revoluciones de 1848 fueron la fase intermedia entre la Revolución Francesa y la Revolución de Octubre, a nivel de dialéctica de Estados, la guerra franco-prusiana fue la fase intermedia entre las Guerras Napoleónicas y la Primera Guerra Mundial, e incluso cabría añadir la Segunda Guerra Mundial (es decir, podríamos hablar -como decía Churchill- de una Segunda Guerra de los Treinta Años).

La Kominform. Daniel López Rodríguez

La Kominform

En teoría la Kominform era un comité de información con objeto de coordinar con mayor eficacia las ideas comunistas en el mundo y compartir información entre los mismos, aunque no se trataba de una institución que sustituía a la Komintern para seguir fomentando la revolución mundial. En principio, la Kominform sólo incluía al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), los partidos comunistas de la Europa oriental (salvo el de Alemania, que estaba «inmaduro», según Stalin…

La creencia en los extraterrestres. Daniel López Rodríguez

La creencia en los extraterrestres

Pero la cuestión, en el contexto de la Guerra Fría, estaba en que la supuesta existencia de los extraterrestres sirvió como justificación para tener y seguir fabricando bombas nucleares cada vez más sofisticadas, contundentes y por supuesto catastróficas. Pues, en caso de invasión extraterrestre, ésta sería respondida con munición nuclear a través de una potencia que supuestamente representase al Género Humano; es decir, las potencias nucleares saldrían al frente contra los extraterrestres en nombre de la Humanidad y no en nombre de ellas mismas.

American way of life. Daniel López Rodríguez

American way of life

El modelo de vida americano es considerado como un estilo de vida ejemplar para el resto de la humanidad y está ligado a la democracia del mercado pletórico de bienes y servicios y de «consumidores satisfechos» de la felicidad canalla, el cual se fundamenta no tanto por la igualdad sino por la desigualdad entre bienes ofrecidos y consumidores y en la libertad objetiva para escoger algo en dicho mercado pletórico, que implica libertad positiva, «libertad-para», y no mera libertad negativa o «libertad-de». En una sociedad clónica ni puede haber mercado ni por tanto democracia al estilo de vida americano.

Averroes, el último bastión de la filosofía islámica. Daniel López Rodríguez

Averroes, el último bastión de la filosofía islámica

Podemos observar que Averroes incurría en dos graves herejías para la mentalidad de la religión islámica. La primera herejía está en afirmar la eternidad de la materia; dicho de otra forma, nuestro autor afirmaba la eternidad del mundo, luego éste no es creado por Dios, pues el papel de Dios como inteligencia suprema es garantizar la unidad del universo al aplicar las formas mediante la materia, siendo el proceso algo eterno y necesario. La segunda herejía está en afirmar que el alma individual no es inmortal, y por tanto para ésta no habrá un castigo o una recompensa eterna por lo cual deba preocuparse.

Críticas y crisis del Estado del Bienestar. Daniel López Rodríguez

Críticas y crisis del Estado del Bienestar

Con el Estado del Bienestar los partidos comunistas de Occidente vinieron a transformarse, en la práctica, en partidos socialdemócratas, y en su degeneración total en izquierdas indefinidas. E incluso -como pasa en el caso de España- en partidos pro-secesionistas. Hablamos ya de una degeneración extrema y repugnante, en la que precisamente se contribuye a destruir el Estado del Bienestar, con el que tanto se llenan la boca, al querer destruir el propio Estado que lo sustenta

El Estado del Bienestar como respuesta al bloque soviético. Daniel López Rodríguez

El Estado del Bienestar como respuesta al bloque soviético

El Estado del Bienestar vendría a tutelar al proletariado industrial mediante seguros obligatorios a fin de que los obreros estuviesen protegidos de accidentes laborales, enfermedades, invalidez y vejez. Esto hizo que la revolución proletaria pasase a la historia. Los partidos comunistas se harían en la práctica partidos socialdemócratas. El reformismo se impuso al revolucionarismo. De este modo se acabó definitivamente con la revolución social o con cualquier intento serio de revolución comunista en Europa occidental.

El plan Beveridge. Daniel López Rodríguez

El plan Beveridge

En 1942 Beveridge publicó el famoso informe titulado Report to the Parliament on Social Insure and Allied Services, más conocido como «Primer Informe Beveridge», con más de trescientas páginas. Beveridge reconoció que su Informe estaba influenciado por Minority Report de los Webb. De hecho, como hemos visto, Beveridge colaboró en el Minority Report como investigador.

La socialdemocracia en Alemania y (II). Daniel López Rodríguez

La socialdemocracia en Alemania y (II)

En los años 50, con las derrotas electorales en Gran Bretaña y Alemania, los partidos socialdemócratas renunciarían a su anticlericalismo militante, a la lucha de clases y al socialismo final o fase superior del socialismo. Por tanto dejarían de ser partidos proletarios para transformarse en partidos multiclasistas, abiertos a una amplia base social y nacional. El SPD sería el Volkspartei, el partido del pueblo, esto es, el partido que luchaba no en las barricadas ni en la subversión sino en el reconocimiento del libre mercado pero regulado por el Estado, en la lucha por la consolidación del Estado del Bienestar.

La socialdemocracia en Alemania (I). Daniel López Rodríguez

La socialdemocracia en Alemania (I)

De 1878 a 1890 estuvo en vigor la Ley de Excepción contra los socialdemócratas y todo partido obrero en Alemania. Asimismo, se pusieron muchas trabas para la existencia de sindicatos. Y con todo, el socialismo alemán seguiría creciendo en el último cuarto del siglo XIX, aunque la tendencia reformista se iría imponiendo a la revolucionaria. Y la culminación de este proceso se llevó a cabo cuando las tropas gubernamentales del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) se impusieron a la Liga Espartaquista (comunista) a principios de 1919.

Torquemada. Una historia del Santo Oficio de Iván Vélez. Daniel López Rodríguez

Reseña de “Torquemada. Una historia del Santo Oficio” de Iván Vélez

En esta ocasión tenemos la enorme suerte de poder reseñar el flamante libro del conquense Iván Vélez: Torquemada. El gran inquisidor (La esfera de los libros, Madrid 2020), con motivo del 600 aniversario de su nacimiento. La obra sigue la línea de sus anteriores publicaciones triturando con rigor todas las horrorosas falsedades de la Leyenda Negra contra España que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a esta nación.

El Estado del Bienestar de Bismarck. Daniel López Rodríguez

El Estado del Bienestar de Bismarck

El Estado del Bienestar procura ser universal, pero no universal de cara a la humanidad sino en relación al Estado en el que se circunscribe su acción. No se trata de la sympatheia tôn holôn, sino de procurar la supervivencia, la estabilidad y al ser posible la prosperidad de toda la población de cara a la solidaridad contra potencias extranjeras.

Qué era eso de la dictadura del proletariado y (II). Daniel López Rodríguez

Qué era eso de la dictadura del proletariado y (II)

la dictadura del proletariado no fue en la práctica otra cosa que el fortalecimiento del Imperio Ruso en un nuevo Imperio: el Imperio Soviético. La dictadura del proletariado más que para la emancipación de un supuesto Género Humano sirvió para imponer el orden en el antiguo Imperio Ruso. Aunque a la larga, si tomamos cien años como canon de la eutaxia, la política de los bolcheviques resultó ser distáxica al durar el Imperio tan sólo 74 años

Crítica a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (I)

En realidad, la soberanía nacional es mucho más importante que los derechos humanos, pero el Grupo de los Siete (u Ocho) con frecuencia infringe la soberanía de los países pobres y débiles del Tercer Mundo. Su discurso sobre los derechos humanos, la libertad y la democracia solo pretende salvaguardar los intereses de los países fuertes y ricos que aprovechan su fortaleza para abusar de los países débiles y que buscan la hegemonía y practican la política del poder

75º aniversario de la bomba atómica (VI-final)

Al final, como es sabido de sobra, ninguna bomba hizo falta lanzar para forzar la caída del gigante soviético, como así tampoco los soviéticos lanzaron ninguna contra Occidente. Lo cierto es que la bomba atómica sólo se empleó como munición de guerra en Hiroshima y Nagasaki y tras sendos impactos se volvió a la guerra preatómica, aunque con armas mucho más avanzadas.

75º aniversario de la bomba atómica (IV)

Dadas las circunstancias, lo primero que hizo la URSS fue poner en marcha un proyecto de construcción de la bomba atómica, cuyo nombre cifrado era «Tarea Número Uno», encomendado al «Comité Especial» de Lavrenti Beria (quien sustituyó a Molotov), y que venía a ser una especie de «Politburó atómico». Once días después del lanzamiento de la segunda bomba, el 20 de agosto, Stalin firmó la Resolución nº 9.887 del Comité de Defensa del Estado, estableciendo una nueva estructura que se encargaría del proyecto nuclear.

75º aniversario de la bomba atómica (II)

Las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki fueron el colofón de una aplastante campaña aérea contra el pueblo japonés, que empezó a finales de 1944. Entre diciembre de 1944 y agosto de 1945 los aviones estadounidenses lanzaron más de 41.000 toneladas de bombas sobra la población nipona. Según la historiadora Joanna Bourke, estos bombardeos causaron la muerte de 600.000 personas, y sólo en Tokio acabaron con la vida de 137.582 personas…

La Organización de las Naciones Unidas

El derecho de veto muestra que la ONU es un club aristocrático y el carácter democrático es mera propaganda. Los procedimientos democráticos de la Asamblea General de la ONU no son propios de la democracia en sentido político, de la democracia material, sino de la democracia formal, semejante a los procedimientos para llegar a acuerdos de una comunidad de vecinos o de una excursión cuando deciden sus viajeros el rumbo que va a tomar el autobús.

Podemos y la cuestión nacional

El líder de Podemos legitima el robo, o al menos lo propone como opción. Y sostiene: «España será plurinacional o no será». A lo que contestamos: España es plurinacional étnica (como cualquier nación política o Estado nacional), pero si es plurinacional política entonces no será. Y esto es lo que este señor es incapaz de entender. Su caletre no da para estos juegos lógicos. Él prefiere la demagogia y hablar de fraternidad y paz universal, como su estimado Papa Francisco o como buen admirador de Zapatero y su Alianza de las Civilizaciones…

El Plan Marshall (II)

Los objetivos del Plan Marshall consistían en ayudar a los países democráticos occidentales (Alemania occidental incluida), promover grandes inversiones estadounidenses en el extranjero y, fundamentalmente, impedir que la Europa del Oeste fuese tomada por la URSS (en la dialéctica de Estados) o que se desencadenase la revolución (en la dialéctica de clases). Estos objetivos se consiguieron con solvencia.

El Plan Marshall (I)

El Plan Marshall y la subsiguiente construcción de la OTAN marcaron las pautas para la geopolítica estadounidense en la Guerra Fría. En el Plan Marshall está la génesis del proceso de integración europea (cuya unidad de su estructura está en nuestros días puesta en duda, en crisis o, directamente, en proceso de desintegración, tras veinticinco años de la caída de la Unión Soviética; y habrá que ver que es de la Alianza tras la crisis del coronavirus y la tensión en Estados Unidos)

Países no alineados

Los países no alineados tenían en común la pobreza, la falta de desarrollo industrial y sus economías producían básicamente productos primarios. Estos países se comprometieron a impulsar la descolonización. «Las cenizas del “Tercer mundo” son, en efecto, sólo un resultado del esplendor del mundo privilegiado, del “primer mundo”»

El conflicto chino-soviético

Poco después del triunfo de la revolución china, Franz Borkenau, ex miembro del Partido Comunista Alemán y ex agente de la Komintern, que dejaría en 1929, advirtió que el conflicto chino-soviético sería inevitable porque ambos regímenes «totalitarios» tenderían a extender su dominio absoluto hasta donde soportasen sus fuerzas

A vueltas con la Guerra Fría

La Guerra Fría fue la competición geopolítica más trascendental dada en la historia junto a la que ahora, en este extraño 2020, estamos presenciando entre los mismos Estados Unidos y una sorprendente China (por la que nadie a principios de siglo apostaba geopolíticamente nada). Este enfrentamiento también se está denominado «guerra fría» (aunque suena más el nombre de «guerra comercial»).

El racionalismo represivo o la lógica del terror

El comunismo como tal, el marxismo-leninismo o quinta generación de izquierda (el maoísmo es la sexta generación) no actúa en el presente, y menos en la España del Régimen autonómico del 78 que se diseñó, entre otras cosas, precisamente contra el comunismo, pues se aupó a la socialdemocracia más procapitalista y globalista (Partido Socialista Obrero Español) y al secesionismo separatista (legalización de ERC, CiU, PNV, Herri Batasuna, Partido Andalucista)

Kissinger y el canto de cisne

Kissinger propone que se salvaguarden «los principios del orden mundial liberal», esto es, volver a los días que nunca volverán, puesto que él mismo lo reconoce: «La realidad es que el mundo nunca será el mismo después del coronavirus». Por tanto, ese capitalismo liberal que con el derrumbe del Imperio Soviético impuso su indiscutible hegemonía hasta al menos la crisis financiera de 2008, se manifiesta en las palabras de Kissinger en forma de testamento

Globalización centrífuga y globalización centrípeta

La guerra comercial sino-americana y los acontecimientos de la crisis coronavírica están poniendo en juego la hegemonía mundial, y en la disputa por la misma hay diferentes modelos de globalización en pugna; pues si el globo terráqueo es uno, los modelos de la globalización son varios e inevitablemente entran en conflicto entre sí, como concepciones del mundo enfrentadas…

Globalización positiva y globalización aureolar

La globalización aureolar es la globalización de los globalistas que sueñan con un sistema de gobernanza mundial: con una sola moneda, un solo ejército y una religión universal y, por si fuera poco, esto llevaría a cabo la unión de la Humanidad como si ésta pudiese llegar a ser una totalidad atributiva, esto es, una totalidad unida en sus partes de manera armónica y pacífica al ritmo de la Novena Sinfoníade Beethoven…

Pandemia y hegemonía mundial

Es posible que la crisis del coronavirus marque un punto de inflexión tan significativo geopolíticamente, o incluso más, como fueron los acuerdos de Bretton Woods en 1944 o la caída de la Unión Soviética en 1991. La diferencia entre estos dos acontecimientos y la crisis viral que ha derivado en pandemia en este pasadillesco y horribilis 2020 es que aquellos fueron momentos de impulso y apogeo de la democracia liberal e incluso de cristalización de una aureolada globalización, que además llegaría a comprenderse como «el fin de la historia», y esta crisis pandémica parece que va a venir a ser el sepulturero de ese mundo mitológico…

Roosevelt y la paz americana

En la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos y la Unión Soviética vencieron pero tras la misma mutuamente no se convencieron y el estallido de la Guerra Fría entre ambas superpotencias era inevitable. Pero algunos parece que no se enteraron de la complejidad y lo polémico del asunto y daban discursos pacifistas. Aunque advertimos que esa apariencia puede ser falaz. Veámoslo.

Coronavirus y geopolítica

La crisis financiera y el terremoto económico que se avecinan no serán causados totalmente por la pandemia del coronavirus. Las economías occidentales ya estaban lo suficientemente tocadas como para que se estuviese pronosticando una bancarrota. Pero esto va hacer que la crisis definitivamente estalle y a una velocidad de vértigo, como por sorpresa. Si la situación se hacía cada vez más insostenible, la pandemia hace que ya sea dramática y de ruina total.

Sin Cheka no hay comunismo

El terror rojo es algo que nunca fue comprendido por el socialismo blando, es decir, la socialdemocracia. El socialdemócrata alemán y marxista «renegado» Karl Kautsky afirmaba que la revolución rusa era una tragedia que traería consigo la derrota del socialismo; y respecto al terror rojo y las consecuentes purgas que se estaban llevando a cabo el teórico alemán decía: «Fusilar: esto se ha convertido en el alfa y el omega de la capacidad administrativa de los comunistas»

El mito del libre mercado

la relación del Estado con el mercado es de codeterminación y dependencia mutua, pues un mercado sin Estado es tan imposible como un Estado sin mercado, un Estado sin comercio de importación y exportación. La relación de Estado y mercado vendría a ser no ya de subordinación de uno a otro sino más bien de conjugación.

El fundamentalismo democrático como ideología

En la actualidad de la nación española en crisis no se protesta ni se llevan a cabo organizaciones ni planes y programas en pos de la revolución sino a favor de la «democracia real». Los problemas de la democracia, «los déficits» de la misma, se solucionan, al parecer, con «más democracia». He aquí el síndrome del fundamentalismo democrático que funciona en nuestro tiempo a toda máquina y a la orden del día

Las purgas en la Unión Soviética

Las purgas fueron algo muy recurrente en la Unión Soviética: ya fuese contra los enemigos del régimen o ya fuese en el interior del mismo Partido. Como le escribía Ferdinand Lasalle a Marx el 24 de junio de 1852, que Lenin cita en la carátula de su ¿Qué hacer? de 1902, «La lucha partidaria da al partido fuerza y vitalidad; la prueba más grande de la debilidad de un partido es el amorfismo y la ausencia de fronteras netamente delimitadas; el partido se fortalece depurándose»

La dialéctica del amo y el esclavo

Un hecho que no deja de ser llamativo es que en los escritos de Marx y Engels no hay referencias directas o explícitas a la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. El análisis más próximo que hace Marx del asunto está en la teoría de la alienación de los manuscritos parisinos de 1844, en donde el hombre alienado, como el esclavo (aunque aquí se habla de «esclavitud indirecta», es decir, el proletario), vive en lo otro o para el otro (el amo, es decir, el burgués); aunque esta relación ni es eterna ni es natural sino histórica, y como tal ha de resolverse -según Marx- en la emancipación del proletariado que trae consigo la emancipación de la humanidad en general.

El mito tenebroso de la Cultura

La Idea de «Cultura», con mayúsculas -esto es, como Idea-clave, Idea-fuerza, Idea- cúpula- la inventaron los alemanes con la peculiaridad metafísica que les caracteriza. Fue una Idea que se incubó en las universidades de los políticamente desunidos Estados alemanes -y que ganaría prestigio tras la unificación política de la nación canónica alemana- por profesores como Herder, Fichte, Dilthey, Windelband, Rickert, Ostwaldt, Frobenius, Spengler, Cassirer y por supuesto, como el que más, Hegel, para el cual la Cultura es el momento inmanente del Absoluto «y expresa su valor infinito»

Dialéctica de clases y dialéctica de Estados

El materialismo filosófico rechaza la Idea de Humanidad, tal y como fue interpretada por el comunismo internacional («el Género Humano es la Internacional», se canta en el himno de la Internacional) y tal y como es interpretada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y postula que la llamada Humanidad no es el sujeto de la historia, sino son más bien las diferentes sociedades políticas distribuidas por el planeta en desigual crecimiento y desarrollo y en continua disputa por recursos y materias primas las que llevan a cabo el desarrollo histórico.

El mito de la revolución mundial

La revolución mundial suponía la revolución en los países americanos y en los europeos y sus colonias, pues la emancipación de éstas sólo sería posible a través de las revoluciones proletarias en las metrópolis. De modo que la ideología de la revolución mundial se presentaba como la oposición al imperialismo; y para más señas contra el imperialismo depredador, fundamentalmente el británico, es decir, la primera potencia industrial, militar y capitalista: y por entonces no había mayor enemigo para el internacionalismo proletario. Asimismo, los socialdemócratas rusos pensaban que al romperse el eslabón más débil de la cadena imperialista (el Imperio Ruso) la revolución se pondría en marcha en la metrópolis de los diferentes Imperios, es decir, de los Imperios capitalistas avanzados (que venían siendo un ejemplo de lo que en la terminología del materialismo filosófico denominamos imperialismo depredador).

La Idea filosófica de Imperio

La Idea filosófica de Imperio es diametralmente opuesta a la Idea apolítica de Género Humano, como se plantea desde el anarquismo (o incluso desde el comunismo tal y como se canta en el ya citado himno de la Internacional al referirse a la misma como el Género Humano). La esencia del Imperio rebasa el Estado y su justificación efectúa un regressus a formulaciones metapolíticas (sean filosóficas, teológicas o incluso biológicas, como era la raza aria en la Alemania nazi).

¿Marxismo o Marxismo-Leninismo?

Porque el marxismo sin el leninismo no sería materialismo, sino puro idealismo o puro voluntarismo. Vendría a ser algo así como una ONG; o una mitología tenebrosa; o simplemente una buena voluntad ingenua altermundista; o un sueño dogmático; o, si se prefiere, un flatus vocis o papel mojado, la edificación de castillos en el aire: una utopía o un pensamiento infantil (Pensamiento Alicia).

La abolición de la Asamblea constituyente (II)

El 5 (18) de enero de 1918, el día de apertura de la Asamblea Constituyente, el gobierno bolchevique declaró la ley marcial por la cual Petrogrado fue inundada con tropas que se instalaron en su mayoría en el Palacio de Táuride, que es donde tenía que reunirse la Asamblea. El palacio fue rodeado por barricadas que defendía piquetes bolcheviques, dando la sensación de ser un campamento en armas.

La abolición de la Asamblea Constituyente (I)

Los liberales rusos pensaban en la Asamblea Constituyente como la garantía para la formación de un parlamento perfecto. A la Asamblea Constituyente se le asignaba la tarea de determinar en forma parlamentaria democrática el futuro gobierno de Rusia. La Asamblea Constituyente era el procedimiento democrático habitual para que se redactase una nueva constitución, o al menos así había sido en las democracias occidentales.

La Revolución de Octubre en el Segundo período de desordenes

A partir de 1914 Rusia se sumergió en el «Segundo período de desórdenes». Y si nos referimos a un «Segundo período» es porque hubo un «Primer período», el conocido «Período de los Disturbios» o «Tiempo de las Tribulaciones», que transcurrió entre 1598 y 1613 y que concluyó con la llegada de los Romanov a la monarquía. Según estima el necrometrista Matthew White en El libro negro de la humanidad, durante esos años hubo 5 millones de muertos

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